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04 mayo 2015

Símon Bolívar, Juan Domingo Perón y Hugo Chávez unidos en el tiempo por una idea en común: la Unión de las naciones americanas


QUÉ GRANDE SOS. Perón y los EEUU… de Suramérica

“Las Américas” y aquel ABC de Perón


Según el historiador uruguayo Carlos Machado, cuando en febrero de 1946 Perón ganó los comicios presidenciales, con 53 por ciento de los votos, escribió a su amigo Luis Alberto Herrera, líder popular de los “blancos” de Uruguay (Partido Nacional) : “Hay que realizar el sueño de Bolívar. Debemos formar los Estados Unidos de Sudamérica”.

Propuesta que más de medio siglo después retomaría Hugo Chávez con la Alianza Bolivariana para los Pue­blos de Nuestra América (Alba). Sin embargo, a diferencia del jefe de la revolución bolivariana, Perón tuvo que remar en soledad: contra las potencias hegemonistas que se habían repartido el mundo de posguerra, y contra los poderes internos que se alineaban con el “panamericanismo” impuesto por Washington (OEA, 1948), o abrían el paraguas si llovía en Moscú.

El senador peronista Diego Luis Molinari recorrió el continente llevando las propuestas unificadoras de Perón: un mercado común, una banca común, una sola moneda común y una ciudadanía común para todos los americanos. Y como no hay historias sin guiños, entre los beneficiados del proyecto “continentalista” de Perón figuraba un combativo dirigente estudiantil de 22 años, que con el tiempo daría que hablar: Fidel.

Los fundamentos doctrinarios y geopolíticos de la Argentina peronista empezaron con propuestas de unión económica y política a Chile y Brasil (proyecto ABC, 1953).

De puño y letra, Perón planteó:
1. Avanzar por el camino de la persuasión popular que permita superar mentalidades localistas de profundo arraigo, e influir en los pueblos más que en los gobiernos, pues éstos se cambian como se cambian de camisa… En cambio, en los pueblos está lo permanente.

2. Un curso de acción de esta naturaleza entraña mayores dificultades, e implica lentitud. La unión no puede ser impuesta por la fuerza. Debe lograrse por la acción política…sin sueños fantásticos de hegemonías, de mando y de dirección.

3. El proyecto de unión debe distinguir entre unión y unidad. La unión se realiza entre unidades nacionales… Y la unión entre naciones exige que se trate de naciones libres, justas, soberanas.

4. Argentina sola no tiene unidad económica; Brasil solo, tampoco; Chile igual. Pero estos tres países, unidos, cuentan con la unidad económica más extraordinaria del mundo entero, sobre todo para el futuro, porque estos son países de reserva del mundo.

5. Tenemos un gran peligro por delante. La historia de la humanidad muestra que las grandes potencias, cuando necesitan bienes que no poseen o que se les agotaron, van en su busca y los consiguen por las buenas o por las malas.

6. La obstinación en levantar fronteras ideológicas no hace sino demorar el proceso, y aumentar el costo de la construcción de la sociedad mundial… Los países han de unirse progresivamente con base en la vecindad geográfica, y sin imperialismos locales y pequeños.

La concepción estratégica del ABC despertó las furias de los demócratas “sin adjetivos”. En Uruguay, la prensa hablaba de “imperialismo justicialista”. En Brasil, el canciller Joao Neves de Fontoura (enemigo de Getulio Vargas) dijo que su país estaba contra los pactos regionales, y que éstos significaban “la destrucción del panamericanismo”. Y en Chile, Perón fue acusado de buscar la “anexión”, a lo que el presidente argentino respondió: “Estoy dispuesto a que Chile se anexe a la Argentina. Lo principal es la unidad… Que me digan si hay razones para mantener desunidos a Chile y Argentina”.

Con el suicidio de Vargas (1954) y el derrocamiento de Perón (1955), el proyecto ABC pasó a la historia. A partir de allí, entre la Alalc/Aladi (1960/80), y el ingreso de México al tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá (1994), los pueblos de nuestra América padecieron, exponencialmente, la “magia del mercado”: crecimiento económico sin desarrollo social. Y, por sobre todo, los estragos de la desunión.

Décadas después, con la revolución bolivariana, el espíritu del ABC tomó cuerpo en un contexto mundial radicalmente distinto al de su época. Alianzas económicas, mecanismos de integración, cooperación y entendimiento político, que irrumpirían con el Mercosur (1991), Alba (2004), Petrocaribe (2005), Unasur (2008), Celac (2010).

El logro mayor de este proceso tuvo lugar en la cuarta cumbre de las mal llamadas “Américas” (2005), cuando el viejo proyecto de “libre comercio” (o ALCA, cuya primera manifestación data de 1885) fue radicalmente cuestionado por los presidentes Hugo Chávez, Néstor Kirchner y Luiz Inacio Lula da Silva.

En 1889 y 1890, el ALCA estuvo cerca de concretarse. Pero no sucedió por la oposición del gobierno argentino, que a través de su delegado, Roque Sáenz Peña, manifestó: “Tratar de asegurar el comercio libre entre mercados carentes de intercambio sería un lujo utópico y un ejemplo de esterilidad”.
Palabras que José Martí celebró, advirtiendo que, en tal caso, “…tendría que declararse por segunda vez la independencia de la América Latina, esta vez para salvarla de Estados Unidos.

http://www.jornada.unam.mx/2015/04/08/opinion/013a1pol

FUENTE:  http://pajarorojo.com.ar/?p=15700

21 febrero 2015

Interesante documento histórico. Sugiero profundizar en la figura de Juan Domingo Perón y Ernesto Guevara de la Serna



Carta de Perón tras conocer del asesinato del Che Guevara en Bolivia
                       
che y peron

El 9 de octubre de 1967, un día después de ser capturado por el ejército boliviano, el “Che” Guevara fue asesinado en la localidad de La Higuera, Bolivia. Lo que sigue es la carta que dirigió Juan Domingo Perón al Movimiento peronista al confirmarse la caída en combate del guerrillero.

Compañeros:
Con profundo dolor he recibido la noticia de una irreparable pérdida para la causa de los pueblos que luchan por su liberación. Quienes hemos abrazado este ideal, nos sentimos hermanados con todos aquellos que, en cualquier lugar del mundo y bajo cualquier bandera, luchan contra la injusticia, la miseria y la explotación. Nos sentimos hermanados con todos los que con valentía y decisión enfrentan la voracidad insaciable del imperialismo, que con la complicidad de las oligarquías apátridas apuntaladas por militares títeres del Pentágono mantienen a los pueblos oprimidos.

Hoy ha caído en esa lucha, como un héroe, la figura joven más extraordinaria que ha dado la revolución en Latinoamérica: ha muerto el Comandante Ernesto “Che” Guevara.
Su muerte me desgarra el alma porque era uno de los nuestros, quizás el mejor: un ejemplo de conducta, desprendimiento, espíritu de sacrificio, renunciamiento. La profunda convicción en la justicia de la causa que abrazó, le dio la fuerza, el valor, el coraje que hoy lo eleva a la categoría de héroe y mártir.

He leído algunos cables que pretenden presentarlo como enemigo del peronismo. Nada más absurdo. Suponiendo que fuera cierto que en 1951 haya estado ligado a un intento golpista, ¿qué edad tenía entonces? Yo mismo, siendo un joven oficial, participé del golpe que derrocó al gobierno popular de Hipólito Yrigoyen. Yo también en ese momento fui utilizado por la oligarquía. Lo importante es darse cuenta de esos errores y enmendarlos. ¡Vaya si el “Che” los enmendó!

En 1954, cuando en Guatemala lucha en defensa del gobierno popular de Jacobo Arbenz ante la prepotente intervención armada de los yanquis, yo personalmente di instrucciones a la cancillería para que le solucionaran la difícil situación que se le planteaba a ese valiente joven argentino; y fue así como salió hacia México.
Su vida, su epopeya, es el ejemplo más puro en que se deben mirar nuestros jóvenes, los jóvenes de toda América Latina.

No faltarán quienes pretendan empalidecer su figura: el imperialismo, temeroso del enorme prestigio que ya había ganado en las masas populares; otros, los que no viven las realidades de nuestros pueblos sojuzgados. Ya me han llegado noticias de que el Partido Comunista Argentino, solapadamente, está en campaña de desprestigio. No nos debe sorprender, ya que siempre se ha caracterizado por marchar a contramano del proceso histórico nacional. Siempre ha estado en contra de los movimientos nacionales y populares. De eso podemos dar fe los peronistas.

La hora de los pueblos ha llegado y las revoluciones nacionales en Latinoamérica son un hecho irreversible. El actual equilibrio será roto porque es infantil pensar que se pueden superar sin revolución las resistencias de las oligarquías y de los monopolios inversionistas del imperialismo.
Las revoluciones socialistas se tienen que realizar; que cada uno haga la suya, no importa el sello que ella tenga. Por eso y para eso, deben conectarse entre sí todos los movimientos nacionales, en la misma forma en que son solidarios entre sí los usufructuarios del privilegio. La mayoría de los gobiernos de América Latina no van a resolver los problemas nacionales sencillamente porque no responden a los intereses nacionales. Ante esto, no creo que las expresiones revolucionarias verbales basten. Es necesario entrar a la acción revolucionaria, con base organizativa, con un programa estratégico y tácticas que hagan viable la concreción de la revolución. Y esta tarea, la deben llevar adelante quienes se sientan capaces. La lucha será dura, pero el triunfo definitivo será de los pueblos.

Ellos tendrán la fuerza material circunstancialmente superior a las nuestras, pero nosotros contamos con la extraordinaria fuerza moral que nos da la convicción en la justicia de la causa que abrazamos y la razón histórica que nos asiste.

El peronismo, consecuente con su tradición y con su lucha, como Movimiento Nacional, Popular y Revolucionario, rinde su homenaje emocionado al idealista, al revolucionario, al Comandante Ernesto “Che” Guevara, guerrillero argentino muerto en acción empuñando las armas en pos del triunfo de las revoluciones nacionales en Latinoamérica.

Juan Domingo Perón
Madrid, 24 de octubre de 1967

(Fuente: Revista Sala 2, Año 1, Nº 5. Tomado de www.elhistoriador.com.ar)


FUENTE: http://www.cubadebate.cu/noticias/2014/10/24/carta-de-peron-tras-conocer-del-asesinato-del-che-guevara-en-bolivia/#.VOjqNst0xMt