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19 mayo 2017

El origen del crecimiento de las desigualdades en los países capitalistas occidentales. El cáncer del neoliberalismo hace estragos


 
Este artículo resume un informe que ha tenido un enorme impacto en Estados Unidos sobre las causas políticas del enorme crecimiento de las desigualdades, no solo en Estados Unidos, sino en los países capitalistas desarrollados, cuestionando los argumentos que atribuyen tal crecimiento a la revolución tecnológica y/o a la globalización. El artículo subraya que es el contexto político y las relaciones de poder que lo configuran lo que determina la revolución tecnológica y/o la globalización.

Una de las características del tiempo que vivimos es el crecimiento de las desigualdades económicas, sociales, políticas y culturales, tanto entre como dentro de la mayoría de países capitalistas desarrollados. En este artículo me centraré en las causas del crecimiento de las desigualdades económicas, analizando las desigualdades salariales, las desigualdades en los ingresos familiares y las desigualdades en la propiedad del capital (productos que generan renta), analizando tales desigualdades en Estados Unidos, por dos razones: una, por ser representativo del capitalismo más avanzado y desarrollado del mundo capitalista occidental (punto de referencia para el pensamiento liberal); y otra, porque lo que estamos viendo desde los años ochenta, a partir de la revolución neoliberal iniciada por el presidente Reagan, es la “americanización de Europa”, expresión que refleja el dominio del pensamiento liberal a los dos lados del Atlántico Norte. En realidad, tal crecimiento de las desigualdades económicas se debe primordialmente a la aplicación (e imposición) de las políticas neoliberales en la gran mayoría de tales países, siguiendo el modelo neoliberal estadounidense.
 
 
TERRORISTAS POLÍTICOS Y ECONÓMICOS
 
 

08 febrero 2016

El neoliberalismo extremo fue el caldo de cultivo que provocó que el pueblo alemán apoyara a Hitler. Las durísimas condiciones para Alemania tras el Tratado de Versalles fueron causa de las enormes subidas de precios y esas duras exigencias se retiraron cuando así lo decidió EEUU. ¿Sería para apoyar bajo cuerda a Hitler?


Este artículo cuestiona la tesis tan extendida de que la elección de Hitler en Alemania se debió a la hiperinflación, argumento que utiliza constantemente el gobierno alemán para justificar sus políticas de austeridad. El artículo muestra que fueron precisamente las políticas de austeridad​ que llevó a cabo el gobierno alemán en el periodo 1930-1932​​, y no la hiperinflación, las que llevaron al crecimiento del nazismo y la victoria de Hitler. Finalmente, el artículo señala que los paralelismos con la situación de hoy son sumamente preocupantes. 
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Una de las razones expuestas con mayor frecuencia para explicar el gran compromiso que el gobierno alemán tiene con las políticas de austeridad y con la rectitud fiscal (exigiendo la eliminación del déficit público en las cuentas del Estado) es el gran temor que el Estado alemán ha tenido históricamente a la inflación, pues se asume que el hecho de que el Partido Nazi ganara las elecciones se debió precisamente al enorme crecimiento de esta, que provocó como respuesta un movimiento de protesta popular, con el crecimiento del nazismo, poniendo a Adolph Hitler en el poder. En esta explicación se asumen varios hechos. Uno, que la supuesta expansión del gasto público y el déficit público había sido la causa del enorme crecimiento de la inflación o hiperinflación. Y dos, que esta última había sido la causa del enfado popular responsable de la victoria electoral del nazismo en Alemania.

Tal explicación está ampliamente generalizada y se utiliza constantemente, no solo por el establishment político-mediático alemán, sino por un gran número de economistas neoliberales que intentan justificar el énfasis del gobierno alemán en la aplicación de tales políticas de austeridad en todos los países de la Eurozona utilizando dicho argumento.

Esta explicación, sin embargo, no se ajusta a la realidad histórica, pues ninguno de los supuestos enunciados al principio son ciertos. Ni el déficit público ni la presunta expansión del gasto público, incluyendo el gasto público social, fueron las causas de la hiperinflación, ni tal hiperinflación fue la razón de que el nazismo creciera, llegando a gobernar Alemania. La hiperinflación fue debida primordialmente a la masiva impresión de moneda por el Estado alemán para poder pagar las reparaciones a los aliados que habían ganado la I Guerra Mundial. Y esta hiperinflación (1921-1923) no fue lo que determinó el crecimiento del Partido Nazi, como ya se ha mencionado, sino que lo fueron las políticas de austeridad (1930-1932), cuando la hiperinflación ya había sido eliminada, y las políticas encaminadas a reducir los salarios (que deterioraron el mercado de trabajo) que llevó a cabo el gobierno de la República alemana, las cuales, tal como ha ocurrido ahora, generaron la protesta popular que llevó al nazismo al poder en el año 1933. Por tanto, no fue la hiperinflación –que ya no existía cuando Hitler fue elegido-, sino las políticas de austeridad (que hoy se definirían como “neoliberales”) las que causaron el surgimiento del nazismo. En realidad, es más que preocupante ver los paralelismos que existen entre la aplicación de tales políticas en los años treinta en la República de Weimar y sus consecuencias, incluyendo la pérdida de apoyo popular de las instituciones democráticas y el surgimiento del nazismo, y lo que está ocurriendo ahora, cuando hay un crecimiento de partidos de ideología fascista y nazi en Europa, consecuencia de la aplicación de políticas semejantes. La historia se reproduce casi un siglo más tarde.

SIGUE LEYENDO:  http://www.vnavarro.org/?p=13038





24 abril 2014

El dogma neoliberal queda anulado con los resultados del proceso político liderado por Rafael Correa en Ecuador


Rafael Correa: "Ecuador es hoy ejemplo de estabilidad democrática"

El presidente ecuatoriano dedica su doctorado 'honoris causa' por la Universidad de Barcelona a los emigrantes que sostuvieron el país "partiendo a tierras extrañas para enviar dinero"

Rafael Correa, en el Auditorio del Fórum. ROGER XURIACH

Rafael Correa, en el Auditorio del Fórum. ROGER XURIACH

El presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa, ha dedicado el doctor honoris causa que recibirá este miércoles en la Universidad de Barcelona a los emigrantes que tuvieron que salir del país tras la grave crisis económica de 1999. "Sentí verguenza de ser economista. No fui culpable de aquella tragedia nacional, pero sí corresponsable. Es para vosotros este doctorado, hermanos. A Ecuador lo mantuvieron los pobres", se ha dirigido a la comunidad ecuatoriana que ha llenado el Auditorio del Fórum barcelonés, más de 3.000 entre ciudadanos, voluntarios y cuerpo diplomático. 

En su primer día de la gira europea que lo llevará a Madrid el jueves y el fin de semana a Italia, el presidente ecuatoriano, que ha llegado a la Ciudad Condal con cinco horas de retraso por un problema técnico en el avión, también ha repasado algunas de las mejorías que está experimentado el país desde que llegó al poder en 2007: "Me encontré a un país desesperanzado. Pero gracias a vosotros, que sostuvisteis al país partiendo a tierras extrañas para enviar dinero, hoy estamos en la vanguardia a nivel mundial. Somos un país modernizando, el milagro ecuatoriano, el país que más reduce desigualdad en América Latina".

Desde que llegó al poder, Correa ha sustentado la política exterior en velar por los intereses de la comunidad que vive en el extranjero. Y ésta se lo agradece cada vez que recibe la visita de su presidente. Una vez al año, el presidente ecuatoriano realiza giras por Europa, Asia y Oceanía. España copa prácticamente la mitad de la migración ecuatoriana y en Catalunya ésta llegó a los índices más altos en 2006, con más de 86.000 ecuatorianos según datos del Institut d'Estadística de Catalunya (Idescat). El mismo estudio, sin embargo, determina que el pasado 2013 la comunidad ecuatoriana apenas rebasaba los 50.000 residentes. Un descenso que Anabel Intriago, ecuatoriana con más de 19 años residiendo en Catalunya, cree que seguirá a la baja. "Muchos ecuatorianos en Catalunya ya tienen la maleta hecha. Es el mayor logro de nuestro presidente: haber puesto las facilidades para que los que dejamos hace tiempo nuestro país podamos regresar", razona desde su butaca, visiblemente emocionada. Argumentos no le faltan. El gobierno de Ecuador eliminó los impuestos en la entrada de inmueble al país de aquellos ecuatorianos con más de un año residiendo fuera. Y aprobó la dación en pago, en una jugada que Correa ha reivindicado con esmero: "Respetamos la soberanía española, pero nuestros migrantes serán respaldados en cualquier problema con los desahucios, a través de la dación en pago. Ningún banquero que compre deuda ecuatoriana en España podrá cobrarla en nuestro país". Los asistentes se han arrancado a gritar un "¡Sí, se puede!" que por un momento ha desconcertado al presidente.

Correa también ha insistido en que "está prohibido olvidar lo que nos llevó a la crisis", en un evidente paralelismo con la situación española. "Nos vendieron las bondades del mercado, la libertad de elegir y producir... Pero el fundamentalismo neoliberal, esta ideología disfrazada de ciencia, esta idea de que los mercados se regulaban solitos nos llevó a la quiebra generalizada. El poder en Ecuador lo tenían los banqueros, con la revolución ciudadana manda el pueblo", ha apuntado. Y ha acabado con una advertencia: "Ecuador es hoy ejemplo de estabilidad democrática pero hay que estar atentos, los medios son los brazos ejecutores, de los caprichos y necedades de la elite que siempre nos dominó. Hay políticos que añoran el pasado. Ni un paso atrás".

 Sigue leyendo: http://www.publico.es/internacional/516109/rafael-correa-ecuador-es-hoy-ejemplo-de-estabilidad-democratica


31 octubre 2013

Informe revelador del profesor Navarro: cómo Argentina abandonó con éxito las políticas neoliberales. Por otra parte hay que plantearse en serio la salida de España del euro

 

¿Salirse del euro?

 
Este artículo señala la necesidad y urgencia de debatir los méritos y deméritos de permanecer en el euro, con el análisis de los beneficios y costes que ello implicaría, comparándolo con los costes y beneficios de mantenerse en él.

La aplicación de las políticas neoliberales promovidas por la Troika (el Fondo Monetario Internacional, FMI, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo, BCE) e impuestas por la mayoría de gobiernos en la Eurozona han empeorado sustancialmente las economías de estos países. Sus políticas de austeridad de gasto público (forzándoles a reducir el déficit y deuda públicos, a fin de dar confianza a los mercados financieros) y su énfasis en la devaluación doméstica vía reducción de los salarios (en teoría para hacer la economía más competitiva, facilitando así el crecimiento de las exportaciones,  crecimiento que se considera como el punto fuerte para salir de la crisis económica) han demostrado ser un fracaso. La Eurozona está ya desde 2007, más de cinco años, en la mayor recesión conocida en tales países, con el mayor desempleo conocido en esta zona monetaria, que alcanza niveles sin precedentes en los países de su periferia.
 
Es importante aclarar que ello era predecible. Tales políticas, promovidas por el FMI durante muchos años, han creado los mismos resultados negativos en cualquier lugar en el que se hayan aplicado. No es la primera vez que se aplican, y siempre (repito, siempre) han llevado a los mismos resultados negativos en los países a los que se impusieron dichas medidas. Uno de los casos más recientes fue el caso de América Latina, gobernada en la década de los años noventa por gobiernos conservadores y liberales que siguieron a pies juntillas las recetas del FMI. El coste social y humano fue enorme creando, como respuesta, una rebelión generalizada en contra de tales políticas, con elección en gran número de países comprometidos en interrumpir tales políticas.
 
El caso argentino
Uno de los primeros países en romper con este neoliberalismo fue Argentina, país que había sido hasta el 2001 el alumno ejemplar del FMI. Este país había ido acumulando deuda desde 1976, cuando se estableció un régimen militar que hizo lo que los gobiernos militares suelen hacer: aumentar enormemente el gasto militar pagándolo con deuda pública. Esta subió de 8.000 millones de dólares en 1976 a 45.000 millones siete años más tarde, cuando la dictadura terminó. Para reducir esa deuda, el gobierno de Carlos Menem siguió la receta del FMI y de Washington, aplicando medidas de claro corte neoliberal (como siempre ocurre cuando se considera que el mayor problema de un país es su llamada indisciplina fiscal, es decir, elevado déficit y gran deuda pública). Y uno de ellas era fijar el valor del peso argentino al del dólar estadounidense. El peso no podía devaluarse. Tenía que fijar su valor al del dólar.
 
Como ocurre en la Eurozona, dichas políticas redujeron la inflación, que es lo que la banca –cuyo mayor enemigo es la inflación- deseaba. Pero ello se consiguió a costa de unos problemas enormes, como ocurre en la Eurozona, con un gran crecimiento del desempleo, de la pobreza y de las desigualdades. La enorme reducción de la demanda creó una parálisis económica que empeoró todavía más el déficit y la deuda pública. Repito que esto que está pasando en la Eurozona estuvo pasando en América Latina. Era, pues, extraordinariamente predecible.
 
De ahí que el gobierno argentino decidiera romper con el FMI, con sus recomendaciones, y variara casi 180º las políticas que había estado imponiendo a la población. Rompió la paridad del peso con el dólar, permitiéndole así devaluar el peso argentino, haciendo los productos más baratos y más competitivos. En lugar de devaluar los salarios, devaluó la moneda. Otra medida que el gobierno argentino adoptó fue un aumento del gasto público financiado a través de políticas fiscales progresivas que tuvieron un impacto redistributivo muy acentuado, permitiendo una reavivación de la demanda doméstica, que fue el motor del estímulo económico. Todos los datos muestran que fue este aumento de la demanda doméstica lo que fue responsable del enorme crecimiento económico que se inició a pocos meses (sí, a pocos  meses) de que se tomaran tales medidas en 2001-2002.
 
El PIB aumentó un 90% en diez años, siendo uno de los países que ha crecido más en América Latina (con un crecimiento anual del 8% y 9% hasta 2009), alcanzando el PIB que había tenido antes de iniciarse la crisis en tres años después de iniciarse tales políticas. Como resultado de ello, la pobreza pasó de afectar a alrededor del 50% de la población en 2002 a alrededor del 20% en 2010, y las desigualdades de renta (que en 2001 eran 32 veces mayores entre el 5% superior de la población con mayor renta y el 5% inferior) bajaron a 17 veces, y el desempleo bajó, reduciéndose a más de la mitad (bajando al 8% en 2010).
 
Un factor que contribuyó a estos desarrollos positivos fue el renegociar la deuda externa, de manera que dicha deuda se devaluó, pasando a valorarse de 62.500 millones de dólares a 35.300 (una reducción del 42% que tuvieron que absorber los acreedores). Ello permitió reducir considerablemente el pago público por los intereses de la deuda, lo cual permitió que el déficit público se eliminara, pasando de un déficit del 5,6% del PIB en 2001 a un superávit del 1,9% en 2005. (Y la deuda pública pasó del 113% del PIB en diciembre de 2001 a un 72% en el mismo periodo). Se mire como se mire, el cambio de rumbo fue positivo para el país.
 
La respuesta de los medios europeos de información a esta realidad: su sesgo neoliberal.
La cobertura por la mayoría de los medios de información de la realidad de América Latina, incluyendo la existente en Argentina, ha sido extraordinariamente sesgada, dando una visión muy negativa de lo acaecido en aquel continente y en aquel país. Los mismos medios que han estado promoviendo las medidas neoliberales que la Troika  está promoviendo en la Eurozona, han presentado el caso de Argentina (y el de otros países que han roto con el neoliberalismo) como un desastre. En un excelente artículo de Julien Mercille “European Media Distort The Lessons of Argentina’s Crisis and Recovery” (del cual he extraído la mayoría de datos de este artículo), el autor muestra en detalle el enorme sesgo de la prensa de mayor difusión en su intento de desacreditar la experiencia de Argentina y otros países que han roto con los preceptos de la Troika, intentando por todos los medios (con todo tipo de falsedades y manipulaciones) evitar que aquella experiencia se contagie a la Eurozona.
 
Es interesante notar que, últimamente, una vez mostrado que el desastre anunciado para Argentina por parte de estos medios no ha ocurrido, y que, antes al contrario, Argentina ha recuperado su crecimiento y reducido su pobreza, su desempleo y sus desigualdades, estos mismos medios intentan ahora atribuir dicho éxito a causas ajenas a las políticas llevadas a cabo por el gobierno argentino, tales como associar el crecimiento tan notable de la economía argentina al crecimiento del comercio internacional, que ha incrementado la demanda de los productos argentinos resultado del boom económico internacional. Este argumento ignora que el crecimiento económico argentino, sin embargo, estuvo motivado por la demanda doméstica, no por el incremento de las exportaciones que, en realidad, disminuyeron. Las exportaciones bajaron de un 25% del PIB en 2002 a un 18% en 2010.
 
Otro argumento utilizado para desmerecer el caso de Argentina es el que asume que la renegociación de la deuda argentina a costa de los acreedores ha creado una supuesta dificultad en conseguir crédito internacional, una amenaza constante que se considera como insalvable. Pero este argumento ignora que el capital invertido en Argentina procedía, en gran parte, del propio país, siendo el sector público el que impulsó tal inversión masiva, financiada con un aumento de los ingresos al Estado (consecuencia de su reforma fiscal) en lugar de con crédito internacional, realidad igualmente aplicable a España, donde el Estado podría ingresar algo más de 72.000 millones de euros corrigiendo el fraude fiscal (extendido, en particular, entre las grandes fortunas, las grandes empresas y la banca).
 
Una crítica más acertada y válida del caso de Argentina es que la inflación (un 31% en el periodo 2007-2008) es muy elevada, incluso para los niveles latinoamericanos. Ahora bien, tal y como señala Mark Weisbrot, esta elevada inflación no es rara en momentos de transición de un nivel de desarrollo bajo a otro más elevado, como también ocurrió en Corea del Sur. Aún así, este factor negativo no puede negar los otros positivos.
 
Dos últimas observaciones. Una es que es urgente que se abra un debate en España sobre el mérito o demérito de salirse del euro. En este aspecto, es criticable que apenas exista debate sobre este tema. Incluso en amplios sectores de izquierda apenas aparecen artículos que cuestionen la permanencia de España en el euro. De ahí que tal debate debería darse con especial énfasis entre las izquierdas, sin insultos, sarcasmos o sectarismos.
 
La otra observación es que aquellos desde la izquierda que se oponen a salirse del euro, no están indicando cómo el mayor problema económico (además de social) que España tiene, es decir, el desempleo, podrá resolverse en este país. Las propuestas más avanzadas en este sentido son las propuestas de la Confederación Europea de Sindicatos, que avanzan políticas públicas de clara orientación expansiva, con las cuales estoy totalmente de acuerdo. Pero para realizarlas y llevarlas a cabo, se requieren cambios sustanciales en el contexto político del establishment que gobierna tanto la Eurozona como el euro. La arquitectura institucional de la Eurozona es, por diseño, liberal, y es dificilísimo que ello cambie, condenando a España a un desempleo y precariedad por muchísimos años. Si se oponen a salir del euro, deberían explicar cómo piensan resolver el enorme desempleo y el gran descenso de los salarios en España.
 
FUENTE: http://www.vnavarro.org/?p=9952#more-9952
 
 
 

09 mayo 2013

El neoliberalismo es un fracaso y una manipulación. Aquí están las pruebas


Este artículo critica los supuestos que sostienen las políticas dominantes hoy en la Unión Europea, incluyendo España, y las consecuencias de su aplicación que muestran claramente su gran fracaso.
El dogma neoliberal ha dominado la cultura política, económica y mediática de los países del Atlántico Norte desde la década de los años ochenta del siglo pasado. Tal dogma creía que la crisis actual se debía a un gasto público excesivo que había ahogado con su peso a la economía, privando de fondos y recursos al sector privado imposibilitándolo a que actuara como motor de la economía. Como dijo el “gurú” de los neoliberales, el presidente Reagan, el gobierno (en realidad quería decir el sector público) “no es la solución, sino el problema” (discurso inaugural de su presidencia, enero de 1981). De esta concepción del origen de la crisis se derivaban sus políticas públicas de recortes y austeridad que intentaban reducir el déficit y la deuda pública de los Estados.
 
Los recortes se acentuaron predominantemente en los gastos públicos sociales, pues se asumía, además, que la supuestamente excesiva Protección Social estaba relajando a la clase trabajadora (redefinida como clase media), perdiendo competitividad. Se consideraba que los derechos laborales y sociales se habían hipertrofiado, extendiéndose demasiado, afectando con ello su productividad. Contribuyendo a esta pérdida de productividad, había habido un abultado crecimiento salarial en la mayoría de los países (y muy en especial en los países periféricos de la Eurozona) que había disparado los precios de los productos, obstaculizando así la capacidad exportadora del país. Se requería, por lo tanto, toda una batería de intervenciones públicas, que incluían desde la reducción de aquellos derechos laborales y sociales a la puesta en marcha de reformas laborales que tenían como objetivo disminuir los salarios.
 
Ni que decir tiene que el desarrollo de tales intervenciones públicas requería toda una estrategia ideológica-mediática que tenía como objetivo hacer creer a la población que tales políticas (sumamente impopulares cada una de ellas) eran las únicas posibles, señalando que no había alternativas. Parte de esta estrategia era subvencionar, directa o indirectamente, a investigadores académicos que mostraran evidencia científica que avalara la sabiduría, necesidad, inevitabilidad y bondad de tales políticas. Entre tales trabajos, destacaban los trabajos de Alberto Alesina y Silvia Ardagna sobre la necesidad de la austeridad como medida estimuladora de crecimiento (creando confianza en los mercados financieros) y los de Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff, que alertaron que el crecimiento de la deuda pública por encima del 90% del PIB llevaba a la recesión, explicando la crisis financiera actual en la Unión Europea por un exceso de esta deuda pública. Estos economistas neoliberales (próximos todos ellos al capital financiero, es decir a la banca y otras asociaciones financieras) eran profesores de conocidas universidades, y gozaban todos ellos de grandes cajas de resonancia que les facilitaba su protagonismo mediático. Sus trabajos se convirtieron en la sabiduría económica convencional.
 
Aquí en España, donde la falta de diversidad en los medios es notable (y conocida a nivel internacional) el dominio de tal dogma fue absoluto en los medios. Así, en Catalunya, la televisión pública catalana daba, y continúa dando, una hora semanal titulada “Lecciones de Economía”, donde el ideólogo más extremista de tal dogma imparte doctrina neoliberal en la forma más pura, ideólogo que aparece cada día en la televisión digital de La Vanguardia. Ni que decir tiene que tales fórums están prácticamente cerrados a voces críticas (excepto en intervenciones excepcionales y sumamente infrecuentes). Y en el resto de España sólo es necesario comprobar la frecuencia con que aparecen en los medios de información economistas patrocinados y/o financiados por FEDEA (el centro ideológico del gran capital) y ver las veces que economistas próximos a los sindicatos son entrevistados en estos medios. El desequilibrio es aún mayor.
 
ESTE PERSONAJE ES UNO DE LOS RESPONSABLES IDEOLÓGICOS DEL SUFRIMIENTO ACTUAL

 

16 julio 2012

NEOLIBERALISMO A RITMO ENDIABLADO


Miren Etxezarreta
Catedrática emérita de Economía Aplicada de la Universidad de Barcelona y doctora por la London School of Economics.

Desde mayo de 2010 la economía española, debido a su importante problema de endeudamiento, está sometida a fuertes presiones externas, formadas por los mercados, el FMI y la UE. Un endeudamiento privado, pues el endeudamiento público del Estado español está todavía hoy, entre los más bajos de los 17 países de la eurozona.

A partir de entonces la economía española está tutelada principalmente por la UE, que se ha convertido en el eje central y dominante en la gestión de la economía española. Desde entonces, la UE exige la implantación de una serie de duras medidas de austeridad y ajuste que, aunque han empeorado seriamente las condiciones de trabajo y de vida de la mayoría de la población, no han resuelto ninguno de los problemas de la economía del país, sino que ésta se ha deteriorado: el paro crece por encima de los 5,6 millones de desempleados, la atonía de la actividad económica se intensifica y la deuda pública aumenta.

Hace muy poco -los acontecimientos se suceden a tal velocidad que dos meses parecen un largo periodo-, el caso Bankia hizo imposible disimular por más tiempo el deterioro de la situación de los bancos y cajas españoles. Junto a la desastrosa gestión de su crisis, han llevado a destruir toda confianza, si existía alguna, en la capacidad del Gobierno español para gestionar la crisis y de la economía española para enfrentarla. El Gobierno se vio presionado por la UE para que plantease un rescate financiero que fue presentado a la opinión pública de la forma del engaño más burdo que se pueda imaginar, pretendiendo hacer creer que dicho rescate no iba a tener consecuencias negativas para la población.

Además, tras la cumbre europea del 28 y 29 de junio se presentó como un gran triunfo que el rescate concedido para los bancos se llevará a cabo por un fondo europeo (MEDE) que irá directamente a los bancos y  estos serán los responsables del mismo, por lo que no supondrá un aumento de la deuda del Estado.

La UE, tras conceder la línea de rescate hasta 100.000 millones de euros para auxiliar a las finanzas privadas de este país, alarga en un año el plazo para cumplir con las cifras de reducción del déficit. Pero precisa que de momento el rescate se cargará a la deuda del país, hasta que se cree en la Unión un supercontrol financiero, no antes de fines de 2013, y que la ejecución del rescate está sometida al estricto cumplimiento de las recomendaciones que la Unión ya había hecho al Gobierno español. Además, el 10 de julio presenta el Memorando que exige al Gobierno para proceder a la entrega de una parte del rescate con 32 condiciones bien detalladas para el ámbito financiero y algunas más de tipo fiscal. Y queda claro que a partir de ahora la troika controlará muy estrechamente la actuación del sector público y las finanzas de este país.

El deterioro de la situación, la prima de riesgo que no para de aumentar, y la imposibilidad de ocultar la situación, han obligado a Rajoy a presentar en el Parlamento, el 11 de julio, las medidas que se ve obligado a tomar para cumplir las condiciones impuestas por la troika formada por los mercados, el FMI y la UE, y que esta última lidera. Hasta el punto de que es lícito preguntarse cuánta autonomía le queda al Gobierno español (ahora PP) para gestionar los asuntos del país.

Todos estos acontecimientos, y especialmente los que están teniendo lugar desde que salió a la luz la crisis de Bankia, están generando una sucesión de medidas y noticias que han motivado en la población una situación de desconcierto, preocupación y temor muy acusados.

No me dedicaré aquí a reseñar cuáles son estas medidas, pues los medios de comunicación las han transmitido ampliamente. Me limitaré sólo a algunos comentarios sobre todo este proceso:

Muchas y muy variadas medidas que llegan a un recorte de 65.000 millones en dos años: desde la disminución del número de funcionarios, de sus salarios y de una de sus pagas extras, pasando por la reducción del número de concejales, la subida del IVA y de los impuestos medioambientales, la rebaja del subsidio de desempleo… Sin embargo, todas ellas, sin excepción, siguen fielmente el modelo neoliberal de gestión de la economía: liberalización, desregulación, privatización, impuestos a pagar por la mayoría de la población indiscriminadamente, reducción de salarios y deterioro de las condiciones de trabajo. No nos engañemos. Que los árboles no nos impidan ver el bosque. Que la profusión de medidas no nos impida ver la línea fundamental de su orientación. Todas ellas van dirigidas esencialmente a mejorar el mundo de los negocios y a apretar, a asfixiar a la población en sus condiciones de vida: más despidos, menos salarios, más y más privatizaciones, menos derechos sociales, unos impuestos indirectos totalmente injustos mientras no se tocan de ninguna manera los ingresos de los más ricos, a quienes se acaba de conceder una escandalosa amnistía fiscal casi total. Y un aspecto particularmente preocupante: la disminución de las cotizaciones sociales que sólo favorece a los empresarios y que conducirá directamente a que pronto nos digan que los derechos sociales son insostenibles porque no hay dinero, probablemente preparando un nuevo golpe, esta vez a los pensionistas… Estas orientaciones señalan claramente cuál es la línea de las políticas de la UE: todas ellas constituyen la estricta continuidad con la esencia del neoliberalismo, que están imponiendo en todos los países miembros, estrechando todavía más las opciones posibles para  estos y convirtiéndose, de paso, en la vanguardia del neoliberalismo mundial.

Pero no hay que considerar que, dentro del estrecho marco de sometimiento al control de la UE, el Gobierno no tiene ningún margen. Bruselas manda, es verdad, pero dentro de sus exigencias hay alguna, aunque pequeña, opción diferente: la reducción del gasto podría hacerse disminuyendo el de Defensa, o la ayuda a la Iglesia católica, eliminando muchas sedes diplomáticas o de otras maneras, mientras que el aumento de los ingresos podría consistir en una verdadera reforma fiscal que gravara a quienes realmente concentran el dinero de este país. Las exigencias de la troika transcurren por la misma estrategia de los planteamientos de los gobiernos sucesivos de este país, que acogen aquellas con docilidad (¿o simpatía?) y a quienes les viene muy bien insistir en los requerimientos externos para llevar a cabo muchas medidas que integran sus propios planes.

Lo peor de todo esto es que estas medidas no sirven para resolver los problemas del país. Es dudoso que se pueda reducir el déficit en los plazos señalados; de hecho, la propia Unión se ve obligada a ampliar los plazos originales ante la percepción de que no es posible cumplirlos, mostrando así, además, que las exigencias de plazos sobre el déficit son totalmente arbitrarias y no existe razón económica alguna que obligue a eliminarlos en plazos tan cortos. Y la deuda es impagable. La banca europea y los inversores institucionales que son nuestros principales acreedores y probablemente instigadores de las medidas exigidas, habrán de aceptar esta realidad en algún momento. Es decir, los dos objetivos supuestamente claves para exigir las medidas no se pueden cumplir. Pero, además, estas medidas empeoran la situación económica del país al hacer más difícil todavía el crecimiento (el programa futuro de 120.000 millones de euros para estimular el crecimiento de toda la Unión mientras se mantienen los duros programas de ajuste es patético y sería cómico si las situaciones no fueran tan graves). Entre todas las políticas dictadas no hay una sola medida que impulse el crecimiento y la mejora de la situación productiva ni comercial del país. Al contrario, caerá todavía más la demanda, disminuye la inversión y la investigación, se desmotiva totalmente la mano de obra, excepto por el miedo al paro. Se concentra todo el estímulo al aumento de competitividad en el deterioro de los salarios y la situación laboral bajo el eufemismo de la devaluación interna. Las medidas que se imponen son contradictorias, llevan al colapso de la economía y conducen a una situación irresoluble. La opción de pagar por la deuda privada lleva al caos al país, ¿por qué la ciudadanía ha de ser responsable de la deuda privada? ¿A dónde vamos con estos planteamientos?

Un pequeño comentario marginal: escuchando la sesión parlamentaria de presentación de las medidas que se propondrán para su aprobación en el Consejo de Ministros del próximo viernes, me ha impresionado una vez más (no es nada nuevo, pero en una situación tan tensa y difícil como la actual es más grave) el lenguaje que se utiliza en los foros políticos, lleno de sobreentendidos y eufemismos, y abundando en una retórica que muchísima gente no entiende y si se entiende es absolutamente gratuita y falsa. El intentar embellecer la naturaleza de las medidas que se están tomando, el pretender justificarlas cuando se saben injustificables, la floritura de las referencias… “Se rebajará el subsidio de paro para no desincentivar la búsqueda de empleo”, en un país con más de cinco millones de parados que buscan desesperadamente un trabajo, o “despediremos funcionarios para hacer más eficiente el sector público”, despidiendo médicos, maestros, bomberos, y así continuamente. ¿Hasta dónde el eufemismo no se convierte en insulto? No es extraño el alejamiento de la población de la escena política. Incluso para los profesionales obligados a su escucha, el ambiente y el lenguaje se hacen difíciles de soportar. ¿No se podría lograr un ambiente de cierta sinceridad en el hemiciclo? Es verdad que es un detalle menor, pero es todo un símbolo de la vida política de un país.

Es obligado concluir que en esta estrategia existen otros objetivos más profundos, además de los señalados. Y estos no pueden ser más que utilizar la crisis y la deuda como una valiosa excusa para lograr destruir la mayor parte de los derechos laborales, sociales e incluso políticos, que las sociedades europeas han logrado con grandes sacrificios y luchas desde el final de la II Guerra Mundial. No pueden entenderse estas estrategias bajo otro prisma, pues aunque para nada importe el bienestar de la mayoría de la población, están suponiendo la destrucción de la capacidad productiva de los países y una enorme concentración de la actividad económica en ciertas zonas y bajo la propiedad de muy pocos capitales. No se podría entender el entusiasmo de la patronal y los grandes empresarios por estas medidas de otra manera. Una estrategia que conduce al desorbitado freno a la actividad económica y a la consecuente caída brutal de la demanda interna, que está llevando al cierre de miles de pequeñas y algunas medias empresas, al vaciado paulatino de la capacidad de producción de este país, que camina al endurecimiento de esta situación, no puede ser vista más que en el contexto de una permanente lucha de clases, en este caso de ámbito continental; la cual, según Warren Buffet (uno de los mayores millonarios estadounidenses), están ganando los propietarios del capital.



11 mayo 2012

NEOLIBERALES DESCARADOS


Cabos Sueltos
Esto es capitalismo salvaje, esto es una estafa
 08/mayo/2012
El ministro de Economía y Competitividad del Gobierno Rajoy, Luis de Guindos, fue un importante alto cargo en ‘Lehman Brothers’, la más que centenaria empresa financiera de EEUU. El origen de la crisis se certificó mundialmente cuando la intocable ‘Lehman Brothers’ quebró, el día 15 de septiembre de 2008, debido entre otros factores al fiasco de los créditos o hipotecas ‘subprime’.
Ahora, De Guindos parece decidido a demostrar que, atendidas las presentes circunstancias, el ministro verdaderamente fuerte del Ejecutivo popular es, sin duda alguna, él. Su más evidente prueba de poder la ha exhibido estos días, matando –al estilo de Marco Junio Bruto ante Julio César- a Rodrigo Rato, su antiguo protector.

Grato mensaje a Rajoy
Haciéndolo, no sólo se ha fortalecido él mismo, como es obvio, sino que ha enviado un grato mensaje  a  Rajoy. La sombra de Rato siempre había enojado y atemorizado a Rajoy. Pero puede afirmarse, en todo caso, que la carrera de economista de quien fuera vicepresidente de Economía con el Gobierno Aznar  ha terminado. Su precipitada marcha del FMI lo devaluó hace unos años enormemente. El jaque mate a Rato en Bankia,  planeado con éxito, por De Guindos, lo deja noqueado también en el ámbito político.


La prepotencia de De Guindos
De Guindos, cuya prepotencia se observa a primera vista, se ha lanzado a rescatar Bankia, un banco privado en el que estos neoliberales que nos gobiernan han entrado a saco prometiendo – en nombre del engañoso Rajoy- que no faltará dinero público para mantener semejante tinglado. Ha sido asimismo De Guindos el que ha nombrado de hecho al sustituto de Rato.


Toda una fortuna
Se trata de José Ignacio Goirigolzarri, número dos en el BBVA de Francisco González, aupado al cargo gracias a su amigo Aznar. Se desató entre ambos una batalla sucesoria y Goirigolzarri  tuvo que marcharse del Banco. Como indemnización fáctica, se embolsó 68´7 millones de euros, toda una fortuna. Eso ocurrió el año 2009, con la crisis provocando desgracias por doquier.


Sin complejos y sin piedad
Ahora, entre De Guindos y el multimillonario Goirigolzarri intentarán salvar a Bankia. El Gobierno popular -ese que recorta los gastos sociales sin complejos y sin piedad- se volcará en apoyo al nuevo banco. Los muy ricos seguirán siendo muy ricos, y los parados, los  pobres y los débiles, allá ellos. Esto es el capitalismo salvaje, esto es una estafa.

Enric Sopena es director de ELPLURAL.COM

Fuente: http://www.elplural.com/2012/05/08/esto-es-capitalismo-salvaje-esto-es-una-estafa/







05 septiembre 2011

EL ATAQUE A LA CIUDADANÍA NO HA HECHO MÁS QUE COMENZAR


Estimadas Familias:
             Esta carta pretende  informarles acerca de la situación actual de la Enseñanza Pública en la Comunidad de Madrid y con la intención de buscar su apoyo y su mayor implicación posible. Cuando menos, su apoyo moral y su comprensión hacia la cosa de la Enseñanza Pública (con mayúsculas) y hacia quienes la hacemos posible con lo mejor de nosotros.
Esto es un texto extenso. Si no tiene tiempo de leer todo, quédese al menos con el MENSAJE PRINCIPAL, que es el siguiente:
 
Se está recortando en la Educación de sus hijos. Los profesores nos estamos movilizando para defender nuestra dignidad como trabajadores y la calidad de la Educación que damos, y quiero pedirle que aporte su granito de arena o, cuando menos, comprenda la situación y apoye al profesorado.
 
No es habitual que los docentes seamos tan directos en cuestiones como éstas, pero creo que la gravedad de la situación lo merece. También quiero dejar claro que esta carta no pretende hablar de política sino de Educación pero, por desgracia, la primera influye fuertemente sobre la segunda. No obstante, trataré de limitarme a exponer datos objetivos dejando para ustedes la reflexión en los planos no puramente educativos.
 
¿Qué es lo que está pasando?
El 4 de julio de 2011, coincidiendo casualmente con el periodo estival y cuando los centros educativos están prácticamente vacíos y, por tanto, sin forma de contacto directa con las familias, la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid ha dictado unas instrucciones dirigidas a los Institutos Públicos (no concertados ni privados) de ESO, Bachillerato, Formación Profesional y otros, que suponen un recorte sangrante de plantilla. Un recorte difícil de cuantificar, pero la mayoría de los equipos directivos de los centros lo han calculado en torno al 15%, unos 3.000 profesores en total. Esto significa que un instituto medio perderá 10-12 profesores de distintas materias. Es una barbaridad que ya se suma a otro recorte similar producido en el curso anterior y por el cual la plantilla general de docentes ya se redujo en más de 2.000 compañeros.
 
EN LA ESO Y EN EL BACHILLERATO el recorte se traducirá en:
·         Eliminación de desdobles de Lengua, Matemáticas y otras materias.
·         Desaparición de grupos reducidos de Inglés.
·         Reducción del número y calidad de las optativas.
·         Cierre de la biblioteca y de otros servicios.
·         Peor funcionamiento de los medios técnicos, informática, audiovisuales…
·         Reducción de las guardias de patio y de aulas. Sus hijos estarán menos vigilados (o no vigilados) en el recreo y ante la circunstancia de bajas por enfermedad, ya que dichas bajas se cubren tarde y mal.
·         Reducción o eliminación de las actividades extraescolares.
·         Aumento del número de alumnos por clase, superando en muchos casos los 30 alumnos por aula y en algunos niveles casi 40 alumnos por aula.
·         Menor disponibilidad de los equipos de Orientación educativa/profesional.
·         Reducción de la atención a alumnos con problemas de aprendizaje. Esto impacta directamente no solo sobre estos alumnos, que se quedan sin la atención más individualizada que necesitan, sino también sobre el resto, que inevitablemente verán lastrado su aprendizaje con un profesor que debe simultanear varias líneas de enseñanza: una con el grupo principal y otra por cada uno de los alumnos menos adelantados.
 
En la FORMACIÓN PROFESIONAL también tiene el mismo impacto, ya que esta se imparte en los mismos institutos que la ESO y el Bachillerato. En la FP se invirtieron muchos recursos para darle la dignidad que perdió y que merece. No hay que olvidar que Europa está insistiendo constantemente en la importancia de la FP. Pero estos recortes son un jarro de agua fría sobre un objetivo que poco a poco se va consiguiendo. Tienen, entre muchas otras, las siguientes implicaciones:
·         Eliminación de ciclos de FP totalmente necesarios para regenerar el empleo y la tan mencionada productividad. La FP tiene que estar en los barrios y en los pueblos para llegar a todos. Se trata de una formación más local y cercana a las empresas y debe estar dispersa por el territorio.
·         Masificación de alumnos en las aulas. Esto es especialmente grave en este nivel educativo en primer lugar porque el perfil del alumnado es en muchos casos uno que no ha triunfado en otros estudios más teóricos y que requiere una atención muy personalizada, y, en segundo lugar, por el carácter eminentemente práctico de la FP que requiere lo mismo.
·         Dificultades para la autoformación de los profesores de FP, que son en gran medida autodidactas, al poder dedicar menos tiempo a esta tarea, mientras que en el ámbito de la FP la formación día a día es vital.
 
Por otro lado, también se ven afectadas las ESCUELAS OFICIALES DE IDIOMAS y las de ARTES PLÁSTICAS Y DISEÑO. Los recortes son brutales en todas las etapas educativas.
 
Además, en los centros de INFANTIL Y PRIMARIA ya se vienen arrastrando desde hace mucho tiempo problemas de masificación y falta de medios humanos que provocan un deterioro en la etapa Secundaria y siguientes. El deterioro es global y llega hasta el mercado laboral: si los niños no vienen con una buena base no se puede construir gran cosa sobre los conocimientos que traen.
 
Todas estas medidas ya están aprobadas de forma unilateral por parte de la Consejería (sin previa consulta o negociación con los centros ni con los mediadores sindicales), así que sólo cabe pedir que sean retiradas.
 
Esto se suma, además, a demasiados años de dejadez y abandono de los medios materiales, sistemas audiovisuales, salas de ordenadores, sistemas de calefacción, aire acondicionado (donde lo hay), internet…
 
¿Cuál es el motivo de los recortes?
El motivo que esgrime la Consejería es la necesidad de ahorro por la crisis. Pero:
En primer lugar, ahorro se lleva haciendo desde hace mucho tiempo por cuestiones como las enunciadas arriba. A este ahorro se suma, además, la bajada de sueldo conjunta de Gobierno Central y Autonómico.
En segundo lugar, paralelamente a estos recortes, valorados por la propia Consejera de Educación en 60 millones de euros, se están implantando ventajas fiscales para quienes estudian en centros privados que cuestan en torno a los 74 millones a la Comunidad, según datos publicados recientemente en la prensa de Madrid.
Por ello, parece que el motivo de los recortes en lo Público NO es el ahorro.
 
¿Y qué ocurre con las tutorías?
Otra de las instrucciones directas de la Comunidad de Madrid afecta gravemente a las tutorías. En un principio, la Consejería había decidido eliminar completamente la hora de tutoría con alumnos (no así en concertados ni privados, por supuesto). Después, ante la protesta del colectivo docente en pleno y las críticas de la opinión pública ante tamaño escándalo, dieron instrucciones de que en esas horas de tutoría los alumnos recibirían apoyo de Lengua, Matemáticas e Inglés. Han intentado enmendar esta chapuza mediante una orden que exige a los tutores realizar tutorías individualizadas con los alumnos, pero esto es algo que ya realizamos todos cuando es necesario, y de ningún modo sustituye a la tutoría grupal.
 
El perjuicio de cara a los alumnos es enorme. Con estas medidas, la labor tutorial queda completamente disminuida y no se podrán llevar a cabo algunas cuestiones de vital importancia en el desarrollo educativo y personal del alumno:
·         Multitud de talleres que vienen realizándose todos los años sobre determinados temas transversales y educación en valores.
·         Técnicas de estudio.
·         Orientación académica y profesional.
·         Interacción positiva de la clase y diagnóstico y solución de problemas.
·         En general, la tutoría se convierte en un espacio de “ruegos y preguntas” muy necesario en los centros educativos.
 
Además, la supresión de la tutoría tampoco produce absolutamente ningún ahorro por lo que no somos pocos quienes pensamos que su motivación es evitar que puedan tratarse en clase temas que es necesario tratar.La tutoría lleva décadas así y funciona bien. Lo sabemos los profesores. No hay por qué cambiarla.
 
¿Qué son las horas de docencia directa?
La Consejería se ha dedicado a difamar datos sobre las horas de trabajo de los profesores en los que sólo habla de las horas de docencia directa, es decir, las horas que estamos físicamente delante de los alumnos. Sin embargo, hay muchas otras tareas igualmente importantes que es necesario realizar, y no solo la preparación de las clases sino muchas otras actividades complementarias que están perfectamente estipuladas por la legislación y en los horarios individuales de cada uno de nosotros.
No se dejen engañar. Esto es como si contáramos las horas que trabaja la Consejera de Educación en función del tiempo que está sentada en su escaño.
 
¿A quién afecta todo esto?
¿A quién afectan las medidas dictadas por la Consejería? Al menos:
·         A los alumnos, que reciben una peor formación como estudiantes y como personas.
·         A las familias, que verán cómo el tiempo de que disponemos los profesores para atenderles se reduce (­todavía más  del que ya se redujo el curso pasado).
·         A los profesores que actualmente conservan su trabajo, ya que, además de soportar una reducción previa de sueldo del 7%, soportan también un aumento en la carga de trabajo de más del 10%. En estas circunstancias no es posible trabajar con calidad en un ámbito en el que cada detalle cuenta.
·         A los profesores que pierden su trabajo, que son, por ahora, los interinos. En realidad, esto supone una doble amoralidad, cuando menos: haber tenido trabajando como eventuales a miles de personas de forma continuada sin un contrato fijo y despedir ahora de golpe a 3.000 personas sin convocar un ERE (una cifra que hay que unir a la de los 2.200 despedidos el año pasado).
·         A la sociedad, que pagará las consecuencias de la mala formación de los futuros trabajadores que deben levantar y mantener el país. El impacto de un curso desaprovechado se arrastra durante todos los estudios, igual que cuando un chico pincha en una asignatura un año en concreto y cuesta tanto recuperar el nivel en próximos años.
 
¿Qué va a hacer el profesorado al respecto?
Todo esto desmotiva y mina enormemente el ánimo de los profesores, que no dejamos de ser personas, y desvía nuestra atención y nuestros esfuerzos de lo que es importante de verdad, que no es otra cosa que educar y formar a sus hijos.
Nos estamos organizando para luchar contra estos despropósitos. Dadas las fechas, es muy difícil realizar acciones concretas. Una de las opciones que se baraja con más fuerza es la de la huelga indefinida a partir del 1 de septiembre o a partir del primer día de clase. Estoy seguro de poder decir en nombre de todos que sentimos sinceramente tener que recurrir a esta situación por los perjuicios que ocasionará pero lo creemos desgraciadamente necesario en el contexto actual. Estamos mirando a medio y largo plazo y luchando por el futuro de la Educación Pública y de nuestros alumnos. Esperamos que lo entiendan.
También luchamos, lógicamente, por nuestras condiciones como trabajadores pero por suerte o por desgracia la mayoría de nosotros se mueve en gran medida por vocación. Basta observar que la respuesta ante la situación actual no tiene nada que ver con la que se produjo ante la reducción de salario de un 7% de hace unos meses.
 
¿Y, ahora que lo sabe, qué va a hacer usted?
En esta situación ESPERAMOS CONTAR CON SU APOYO, y este es el principal objetivo de esta carta. Está en juego la educación de sus hijos, que están siendo ninguneados por la Consejería, con el agravante de que a los alumnos de la enseñanza concertada y privada no les afectan los recortes.
 
Los profesores necesitamos sentirnos apoyados por los padres y alumnos, verdaderos protagonistas del sistema educativo. Ante esta petición, por favor ignoren la imagen que puedan tener de los pocos profesores y maestros no válidos que puedan haberse encontrado. Tengan por seguro que en la Educación Pública de la Comunidad de Madrid, la enorme mayoría son profesionales implicados que se dejan la piel por los alumnos. Pero, así, en estas condiciones, nos ponen en una situación insostenible.
 
Estamos convencidos de que si estas movilizaciones tienen el apoyo de las familias la Consejería va a tener que rectificar en muy poco tiempo y se podrán reanudar las clases pronto. Es más, estoy seguro de que, una vez resuelta la situación muchos profesores lo daremos todo para recuperar el tiempo perdido. Yo el primero.
 
¿De qué forma concreta puede protestar?
Les animo a realizar por su propio interés, apoyen o no nuestras movilizaciones,  la mayor cantidad posible de las siguientes acciones (¡o al menos una!):
·         Pidan explicaciones a la Dirección de los institutos. Algunos han protestado enérgicamente. Otros, no tanto. Infórmense de qué ha hecho su instituto al respecto y pongan una queja allí mismo si no es suficiente.
·         Pidan explicaciones e interpongan una reclamación por escrito en la Inspección Educativa. Todos los días hay un inspector de guardia con el que se puede hablar sin ningún problema ni implicación posterior. Están para atender a profesores, familias, etc. Los inspectores están en las Direcciones de Área Territoriales. Hay cinco: Norte, Sur, Este, Oeste y Capital. Infórmense de cuál es la que corresponde a su centro. Podrán encontrar fácilmente las direcciones y teléfonos en Google buscando “DAT Madrid Oeste”, por ejemplo.
·         Pidan explicaciones y pongan una queja por escrito en la Consejería de Educación. También deben atenderles.
·         Pidan explicaciones y pongan una queja por escrito en el 012, teléfono de la Comunidad de Madrid. Si tienen tarifa plana pueden llamar gratis al 915804260 –es lo mismo–. Marquen la opción 4: Educación.
·         Pongan un escrito genérico quejándose de los aspectos que más les preocupen en cualquier “oficina de registro de la Comunidad de Madrid”. Busquen ese literal en Google: en el primer resultado de la búsqueda está el buscador de oficinas. En el segundo está el listado completo.
·         Coordinen sus acciones con la AMPA. La del Blas de Otero, entre muchas otras, ya se está moviendo:ampaiesblasdeotero.wordpress.com
(*) Realizar las quejas por escrito es MUY importante, ya que lo verbal no consta en ningún sitio y se toma más a la ligera. No hace falta saber redactar como Cervantes: palabras llanas y claras son perfectas para hacerse entender. Pidan explicaciones y quéjense de la situación. Tienen todo el derecho del mundo y también el deber, si me lo permiten, ya que la Educación Pública es de todos: profesores, alumnos y familias.
 
Insisto: necesitamos su apoyo.
No dejen de quejarse por pensar que no vale de nada. Les aseguro que su participación es importantísima. Probablemente muchos de quienes reciban esta carta se preocupen por el asunto y empaticen con el profesorado. Eso ya es mucho. Pero si un pequeño porcentaje de las familias se presenta en la Consejería de Educación a pedir explicaciones, esta carta habrá triunfado. Formen parte de ese 1%, ó 10%, o, quién sabe, de esa mayoría que al menos pide explicaciones, y siéntanse orgullosos de haber puesto su granito de arena para el futuro de sus hijos.