Un español anuncia el descubrimiento de los primeros planetas fuera de nuestra galaxia
El astrofísico Eduardo Guerras describe "una población de planetas huérfanos" más allá de la Vía Láctea
El astrofísico español Eduardo Guerras, en la Universidad de Oklahoma (EE UU).
El astrofísico Eduardo Guerras, nacido en Melilla en 1972, recuerda cuando, de niño, se subía a la azotea de su edificio con su padre y un telescopio para ver las estrellas. Ahora, Guerras y su colega Xinyu Dai, ambos en la Universidad de Oklahoma (EE UU), anuncian el descubrimiento, por primera vez, de planetas fuera de nuestra galaxia.
De confirmarse, el avance sería un hito mundial. La comunidad científica conoce los ocho planetas que giran alrededor del Sol y ha verificado la presencia de otros 3.588 planetas fuera de nuestro sistema solar, pero siempre dentro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Nuestro barrio en el universo es un gigante de 100.000 millones de estrellas, pero es irrisorio en el contexto del cosmos. El universo observable tiene al menos dos billones (2.000.000.000.000) de galaxias como la Vía Láctea.
Dan forma a la misteriosa 'megaestructura alienígena' que mantiene desconcertada a los científicos
Un nuevo estudio plantea cual sería la forma de la 'megaestructura alienígena' espacial que rodearía a la estrella Tabby ubicada a 1.500 años luz de distancia y que mantiene desconcertada a los astrónomos.
nasa.gov
La estrella Tabby o KIC 8462852 ha tenido en vilo a la comunidad científica desde el año 2015, cuando un equipo de astrónomos descubrió que la luz de esta estrella disminuía frecuentemente hasta en un 20 % debido a que un objeto de considerable tamaño estaba orbitándola.
Desde entonces se han planteado diferentes hipótesis sobre las posibles causas de este fenómeno, pero una de las más excitantes sostenía que podría estar originado por una 'megaestructura alienígena' espacial que rotaba alrededor del astro bloqueando así parte de su luz.
Ahora un astrónomo de la Universidad Libre de Tbilisi (Georgia) ha respaldado esta hipótesis e incluso sostiene que este tipo de estructuras deberían ser fáciles de observar con la tecnología infrarroja actual.
En su investigación, el profesor Zaza Osmanov afirma que lo más probable es que estas estructuras tengan formas de discos finos en lugar de conchas esféricas.
En contraste a la hipótesis sobre la existencia de una posible megaestructura alrededor del astro Tobby, científicos de las universidades de Columbia y de California en Berkeley (EE.UU.) sugieren en cambio que estos extraños patrones de luz podían deberse a que la estrella Tabby habría engullido a uno de sus planetas.
El ensayo sobre 'aliens' del 'honorable Winston S. Churchill'
Versión revisada en los 50 de los textos
Escribió en 1939 un artículo sobre vida extraterrestre aún inédito. Tal vez el culpable fue el estallido de la II Guerra Mundial
Arranca "con la conocida historia del elefante" tras preguntarse si hay vida en algún lugar más del universo
¿Existe vida en algún lugar más del Universo? Realmente es una pregunta fascinante. Para responderla deberíamos antes ponernos de acuerdo sobre qué llamamos vida. Podría parecer que estamos ante la conocida historia del elefante. Podríamos no ser capaces de definir un elefante, pero reconoceríamos uno en cuanto lo viéramos".
Con estas palabras arranca el artículo inédito que Winston Churchill escribió en algún momento de 1939 sobre la existencia de vida extraterrestre y que esta semana hemos conocido gracias a la revista Nature. Se cree que el texto, mecanografiado sobre 11 folios casi transparentes, amarilleados por el tiempo pero en excelente estado de conservación, fue pergeñado por el entonces Right Honorable Winston Churchill para el suplemento dominical del periódico londinense News of the World.
Por alguna razón desconocida jamás vio la luz.
Estamos ante un misterio para detectives de la Historia, aunque tal vez el motivo sea tan simple como el importante giro que en aquellos meses dio la vida de su autor. A principios de 1939 Churchill tenía 64 años y llevaba casi una década apartado de la primera línea de la vida política. Había decidido darse un tiempo para escribir, pensar y pintar... pero no para descansar. Mientras firmaba sus lienzos -¡alrededor de 600!- con el nom de palette de Charles Morin, su máquina de escribir echaba humo con los artículos que enviaba al Daily Telegraph y al News sobre temas militares y diplomáticos. Churchill temía que la guerra con Alemania fuera inminente, que Mussolini no trajera más que problemas a Europa, y se quejaba de que la política del entonces primer ministro británico Neville Chamberlain fuera tan tibia con las ambiciones de Adolf Hitler.
En ese ambiente, ¿de dónde sacó Churchill la inspiración para especular sobre la existencia de vida extraterrestre?
Mario Livio -el astrofísico de 71 años que tropezó con este artículo el 14 de febrero del año pasado y que ahora ha elegido a la revista Nature para darlo a conocer- apuesta por que la chispa saltó por culpa de la emisión radiofónica La guerra de los mundos de Orson Welles. Emitida por la CBS el 30 de octubre de 1938, la falsa noticia de la llegada de unas naves de otro mundo causó el pánico entre los habitantes de la Costa Este de EE.UU. "Ese programa desató una 'fiebre marciana' en los medios", asegura Livio. Un sarampión que se alimentó también de las especulaciones de astrónomos decimonónicos como Schiaparelli o Flammarion, que llegaron incluso a denunciar la existencia de canales de irrigación en Marte claramente visibles a través de sus telescopios.
Aquel miedo a los nazis
A Churchill no debió pasarle por alto que aquel miedo se parecía mucho al que su gobierno sentía ante una posible invasión de los nazis y decidió echarle un vistazo al asunto marciano. Lo que sorprende es que lo hiciera con tanta prudencia como visión científica. En su artículo tuvo en cuenta todas las variables que hoy consideran los modernos astrobiólogos para calcular las probabilidades de existencia de vida extraterrestre: desde admitir la presencia de exoplanetas alrededor de otras estrellas -algo hoy probado, pero impensable hace 78 años-, a considerar la existencia de agua líquida en ellos, su tamaño y su distancia relativa al sol más cercano. "Con cientos de miles de nebulosas, cada una con miles de millones de soles, la posibilidad de que un número inmenso de estos tengan planetas con probabilidades de albergar vida es enorme". Y añadió: "No soy tan engreído como para pensar que mi sol es el único que dispone de una familia de planetas".
La Agencia Espacial Europea difunde un mapa con más de mil millones de estrellas de la Vía Láctea
La realización del catálogo ha sido posible gracias a los datos recogidos por el telescopio espacial Gaia.
esa.int
La Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) ha difundido este miércoles el mapa más detallado de la Vía Láctea con más de mil millones de estrellas.
La realización del mapa ha sido posible gracias a los datos recogidos por el telescopio espacial europeo Gaia, que fue lanzado en septiembre de 2013.
"Con el objetivo de elaborar el mapa tridimensional más detallado de la Vía Láctea, Gaia ha determinado el brillo y la posición exacta en el firmamento de 1.142 millones de estrellas. Se trata de la mayor muestra de objetos celestes hasta la fecha", señala la agencia.
Asimismo explica que la mayoría de las estrellas se agrupa cerca del plano galáctico horizontal en el centro de la imagen. Las manchas negras son nubes de gas y polvo que se interponen entre la cámara de Gaia y las estrellas que hay al otro lado. Mientras que en la parte inferior, a la derecha ,destacan las dos nubes de Magallanes
Como preludio del catálogo más extenso que se publicará en el futuro, este extracto también presenta las distancias y los movimientos de más de dos millones de estrellas, agrega la ESA.
Hallan un "monstruo cósmico" 17.000 millones de veces más grande que el Sol
La región se ubica en un "remanso cósmico", un grupo de galaxias de aspecto corriente, mientras que otros agujeros negros de tamaños considerables se encontraron en cúmulos de grandes de galaxias.
NASA/ESA/D. Coe, J. Anderson and R. van der Marel (Space Telescope Science Institute)
Científicos han hallado un "agujero negro supermasivo", posiblemente el objeto más grande jamás encontrado en el Universo. De acuerdo con los investigadores, esta región recién descubierta es unas 17.000 millones de veces más grande que el Sol. Hasta la fecha, el agujero negro más grande que figura en el 'Libro Guinness de los récords' equivale a 21.000 millones de masas solares. Sin embargo, se informa que la medición de ese agujero negro no fue muy precisa y que el recientemente descubierto podría superarlo.
El hallazgo supera también al agujero negro que se encuentra en medio de la Vía Láctea: "No me gusta llamarlo insignificante, pero ese tiene solo 4 millones de masas solares, y el que encontramos es de 17.000 millones de masas solares", afirmó Chung-Pei Ma, científica de la Universidad de California en Berkeley (EE.UU.), que dirigió la investigación, cita la radio estadounidense NPR.
Hallan la prueba definitiva de la existencia del noveno planeta del sistema solar
Un planeta helado gigante más allá de Plutón ha sido apodado 'perturbador masivo'.
caltech.edu
Los astrónomos del Instituto de Tecnología de California han anunciado este miércoles que han encontrado una nueva prueba de la existencia de un planeta helado gigante situado en un extremo de nuestro sistema solar más allá de la órbita de Plutón. Desde el Instituto se le llama ya 'Planeta Nueve'.
En un estudio publicado en la revista 'Astronomical Journal', los científicos detallan que el planeta tiene entre cinco y diez veces más masa que la Tierra.
Si el 'Planeta Nueve' existe, tiene un tamaño importante. Su masa estimada apunta que tiene alrededor de dos a cuatro veces el diámetro de la Tierra, lo que lo sitúa en el quinto lugar en la lista de planetas más grandes de nuestro sistema solar después de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.
Los autores de la investigación, los astrónomos Michael Brown y Konstantin Batýgin, no han observado el planeta directamente. Han deducido su existencia a partir del movimiento de los planetas enanos recientemente descubiertos y otros pequeños objetos situados en el sistema solar exterior.
Esos cuerpos más pequeños tienen órbitas que parecen estar influenciadas por la gravedad de un planeta oculto: un "perturbador masivo", afirman los expertos. Los astrónomos sugieren que el planeta podría haber sido arrojado al espacio hace mucho tiempo por la fuerza gravitacional de Júpiter o Saturno.
"Están buscando a este planeta telescopios de al menos dos continentes", escribe 'The Washington Post'. El diario estadounidense agrega que el nuevo planeta se encuentra 20 veces más lejos que el octavo, Neptuno.
Mil millones de estrellas en el mapa más preciso de la Vía Láctea
Los astrónomos quieren descifrar la historia de la galaxia con el telescopio ‘Gaia’
Ilustración del telescopio 'Gaia' sobre una fotografía de la Vía Láctea. / esa/medialab/eso/s. brunier
El telescopio europeo Gaia cartografiará en la Vía Láctea mil millones de estrellas. Dicho así parece que serán muchísimas. Sin embargo, suponen solo el 1% de la población estelar de nuestra galaxia. Pero es una muestra tan significativa como para que los astrónomos obtengan un mapa galáctico tridimensional, con datos precisos de las propiedades físicas de cada astro observado, su posición y desplazamiento con un nivel de precisión nunca alcanzado antes. Y con esos datos quieren reconstruir la historia y evolución de la Vía Láctea.
Para hacer este censo, el Gaia, lleva un sensor tan sensible que sería capaz de medir desde la Luna una uña de una persona en la Tierra, destaca Carme Jordi, investigadora de la Universidad de Barcelona y miembro del comité científico de la misión integrado por nueve especialistas. “En comparación”, añade, “la anterior misión de astrometría, Hipparcos, vería una persona entera desde la Luna. Pero además, con el Gaia, veríamos el crecimiento de esa uña o, hablando de astronomía, veremos cómo cambia la posición de cada estrella en los cinco años que durará la misión”.
Hipparcos, para seguir con las comparaciones, censó 118.000 estrellas entre 1989 y 1993. Era un telescopio de la Agencia Europea del Espacio (ESA) y, desde entonces, no ha habido otra misión espacial de astrometría. “En esto los europeos somos los únicos, la NASA no ha hecho ninguna misión de este tipo”, destaca la investigadora española.
El Gaia, también de la ESA, ha sido construido por la empresa Astrium en Toulouse (Francia) y desde allí fue transportado en avión hace unos días hasta la base espacial de Kourou (en la Guyana Francesa). Allí está ahora en fase de preparación para el lanzamiento, fijado para dentro de tres meses (entre el 17 de noviembre y el 5 de diciembre). El coste del Gaia asciende a 800 millones de euros.
El sensor podría medir, desde la Luna, la uña de una persona en la Tierra
El telescopio, que estará situado a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, en órbita del punto de equilibrio gravitatorio L2, rastreará todo el cielo, determinando la posición, brillo y color de cada objeto celeste que entre en su campo de visión. “Al repetir estas observaciones durante la misión \[cinco años más uno de prórroga posible\], se podrá calcular la distancia, velocidad y dirección de movimiento de cada objeto celeste, registrar las variaciones de su brillo y determinar si tienen compañeros cercanos”, explican los expertos de la ESA.
En realidad el telescopio no solo verá las estrellas de la Vía Láctea, sino todos los objetos celestes en el cielo de hasta magnitud 20, lo que significa que observará astros hasta 400.000 veces más tenues de lo que el ojo humano es capaz de apreciar a simple vista, señala su responsable científico Timo Prusti, de la ESA. Los astrónomos estiman que podrán detectar entre 10.000 y 50.000 planetas extrasolares de tamaño similar al de Júpiter o mayores, así como 500.000 quásar lejanos y astros de las galaxias vecinas Andrómeda y las dos Nubes de Magallanes.
“El primer reto científico del Gaia es hacer arqueología de nuestra galaxia”, afirma Jordi, científica del Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña. “Según las teorías actuales, la Vía Láctea es el resultado de haber ido engullendo otras galaxias a lo largo de miles de millones de años y las estrellas quedan como residuos fósiles de esas otras galaxias canibalizadas. Queremos reconstruir el pasado, su historia”.
Será lanzado al espacio a finales de noviembre desde la base de Kourou
El Gaia pesa dos toneladas (incluidos 400 kilos de combustible) y tiene forma cilíndrica. Dos telescopios dirigen la luz de los astros a un único sensor de medio metro cuadrado (el que lleva un teléfono móvil ronda el centímetro cuadrado) formado por 106 CCD y con 1.000 millones de píxeles en total. El observatorio lleva un parasol de 12 metros de diámetro que irá plegado dentro del cohete en el lanzamiento y que se abrirá en el espacio como un paraguas. De la construcción del parasol se ha encargado la empresa española Sener, destaca Jordi. En su equipo de la Universidad de Barcelona trabajan 28 personas en el Gaia, entre ingenieros de software y astrónomos, y también participan en la misión, sobre todo en el procesamiento de datos, especialistas de la Universidad de A Coruña y de la UNED.