29 abril 2021

Artículo revelador acerca de la geopolítica de las razas extraterrestres manipuladoras y los oscuros terrestres. ¿Estamos al final de un largo y pesado camino de dominio planetario?

 

De grises y reptilianos

 

05 abril 2021

El dominio de nuestras mentes es una de las armas geopolíticas más importantes. El coronel Pedro Baños ya adelantó la peligrosidad del conflicto Ucrania-Rusia

 

Javier Gallego

Coronel en la reserva del Ejército de Tierra y diplomado de Estado Mayor, Pedro Baños se ha convertido también en un referente mediático por la divulgación que hace sobre cuestiones de ámbitos internacional, geoestrategia, seguridad y defensa, campos en los que es uno de los mayores especialistas. Recientemente ha publicado “El dominio mental” (Ariel), libro en el que desgrana las técnicas del poder para dominar nuestra mente.

Ha publicado recientemente un libro que desgrana cómo estamos controlados. ¿Hasta qué punto somos dueños de nuestras decisiones?

Cada vez menos. Hay muchas formas de influir en las personas y en la sociedad. Más hoy en día, en la era digital y con ese quinto poder que son las redes sociales. Es muy fácil condicionar la opinión de las personas y las decisiones a través, principalmente, de las emociones, que son la clave de todo. Lo vemos constantemente: por un lado, nos intentan tener distraídos con cosas accesorias, pero que consiguen tener a la sociedad adormecida; por otro lado, las personas que intentan estar un poco más informadas están sometidas a un alto grado de manipulación porque lo permite la tecnología.

Con todo esto que describe, ¿cree que los gobiernos han tenido más facilidad para encajar determinadas medidas durante la pandemia?

También. Todavía lo seguimos viviendo: cómo se recurre al miedo de las personas constantemente. Esto incide de manera acusada en los problemas psicológicos y mentales que está sufriendo la población. Se están disparando el consumo de ansiolíticos y antidepresivos.

En este sentido, en España, ¿cree que hemos sido demasiado obedientes a las diferentes restricciones que se han ido imponiendo?

A pesar de que en España característicamente somos bastante anárquicos comparado con otros países europeos o países asiáticos, aquí creo que hemos respondido de forma ejemplar. Hay que decirlo y subrayarlo.

Pero al hilo de la reflexión que hace en su libro sobre cómo nos manipulan y adormecen como sociedad, ¿no cree que esta obediencia ejemplar a las restricciones de libertades puede ser un síntoma preocupante pese a que el bien superior sea la salud?

Son normas sanitarias que dictan los políticos y recomendadas por los expertos sanitarios. Creo que es más preocupante que, aprovechando esta situación de necesidad y de crisis planetaria, muchos gobiernos estén tomando decisiones claramente abusivas y que, en otro momento, los ciudadanos no hubieran permitido.

¿Cree que se aclarará todo sobre el origen de la pandemia?

Lo tenemos muy complicado. Ya se ha visto con el viaje reciente a China de la OMS para desvelar el origen del virus. No han aclarado nada y probablemente allí estuvieron limitados. Seguimos sin saber nada.

¿Qué efectos sobre la geopolítica está teniendo esta pandemia?

China ha jugado muy bien sus cartas. A pesar de que el origen de la pandemia puede estar allí, ha consolidado la tendencia para superar a Estados Unidos en muchos aspectos. Nos queda por ver todavía la respuesta de Estados Unidos y del mundo anglosajón, que creo que va a ser muy dura, como estamos viviendo con Biden. Está llevando una política cada vez más agresiva con sus dos grandes contendientes, que son Rusia y China. Creo que nos quedan muchos episodios y muy duros por vivir.

Hace referencia a “episodios duros”, ¿qué conflictos bélicos atisba en el horizonte?

Desde hace tiempo alerto de cómo se está tensando la situación en Ucrania. No sería descartable que en un breve plazo en Ucrania se reavivara el conflicto. Estados Unidos estaría encantado de arrastrar a la Unión Europea a un conflicto porque evidentemente le beneficia. Ojalá tengamos políticos nacionales y europeos sensatos para no caer en esa trampa. Mi percepción es que Estados Unidos va a intentar reabrir o abrir otros conflictos nuevos con todo aquello que pueda perjudicar a sus grandes adversarios, que pueden ser en sus periferias o lejanos (como Siria).

¿Cómo interpreta que países pequeños como Bahréin, Israel o Emiratos Árabes, pero aliados de Estados Unidos estén tan avanzados en la vacunación?

Europa ha dado una vez más una lección negativa en cuanto a un exceso de carga burocrática y también de ineficacia. En cambio, vemos cómo Reino Unido y estos países pequeños, que también es verdad que son ricos y con influencia internacional, han sabido hacerlo mucho mejor. Aquí la UE no lo ha hecho bien. Vemos, además, cómo algunos países están yendo ya por libre, como Hungría, que ha comprado la vacuna rusa y china.

La vacuna rusa empezó generando recelos en Occidente, pero poco a poco va entrando en juego. ¿Rusia, como China, también puede salir reforzada geopolíticamente de la pandemia?

Aquí entramos en la disputa geopolítica: se muestra desprecio por cada cosa que venga del adversario. Aquí se han ignorado las vacunas chinas o las rusas. Por otro lado, Rusia está haciendo su diplomacia de la vacuna, pero la UE, presionada por Estados Unidos, no quiere adquirirla aunque la prestigiosa revista “The Lancet” dijo que los grados de eficacia son altísimos y es totalmente segura.

¿Qué opina del choque entre Josep Borrell y Serguéi Lavrov por los presos independentistas y Navalny?

Yo creo que no tiene mayores consecuencias porque al final fue una fricción propia de este tipo de situaciones. Lavrov es uno de los diplomáticos con más experiencia del mundo que tiene que defender la posición de su país y no puede permitir, en público, ese tipo de recriminaciones. Otra cosa es que haya recriminación en privado.

¿Cree que realmente puede tener impacto sobre el “procés” esa recriminación a Borrell?

Rusia no se va a involucrar en Cataluña con el independentismo. Eso es otro montaje y es parte del juego que estamos viviendo: hay que acusar a Rusia de todos los males para tapar la incompetencia de Europa o lo que nos está sucediendo. No se ha podido demostrar absolutamente nada.

¿Usted no ve a Rusia apoyando al independentismo?

Primero hay que pensar que Rusia tiene sus propios problemas separatistas dentro de su territorio. ¿Y cómo va a enviar Rusia 10.000 soldados a Cataluña? ¿Los iba a teletransportar? No tiene sentido ninguno y se han dicho muchas barbaridades que hay que entender dentro de este juego geopolítico. Hay muchos intereses en contra de Rusia. A pesar de los intereses, no se ha podido demostrar nada.

Recientemente se han celebrado los 25 años de la llegada al Gobierno de José María Aznar y ha dicho que “España es una gran nación, pero no un gran poder”. ¿Como está España en la geopolítica mundial?

Creo que la frase es acertada. Como militar, tengo una fe inquebrantable en España y en el pueblo español. Somos un gran pueblo y lamentablemente no estamos todo lo unido que deberíamos estar para hacer frente a las situaciones actuales y futuras. Seguimos teniendo un peso importante en el mundo, pero podría ser muchísimo mayor, en muchos planos: empezando por el contexto hispanoamericano, pero también hemos ido perdiendo fuelle porque no nos hemos sabido plantar. En diplomacia, a veces, hay que saberse plantar y saber decir no y ser un poco más firme y, por exceso de tolerancia o quijotismo, no sabemos jugar nuestras cartas. Nos llevan a la irrelevancia internacional, cuando deberíamos tener un peso muchísimo mayor.

Es decir, ¿está apuntando a que al estar en el espacio europeo, España queda más desdibujada y no ejerce el papel que podría tener en Hispanoamérica?

En Hispanoamérica y en todo África, que somos vecinos. En el contexto hispanoamericano tendríamos que tener una presencia mucho mayor. Nos une todo, son nuestros verdaderos hermanos. Cualquier español que va a Hispanoamérica se siente en casa porque compartimos cultura, tradición, historia, religión y la lengua, que es esencial. Y, en cambio, no sabemos explotarlo y otros países que no tienen ningún lazo lo hacen mejor. España tiene que prestar atención en África, Hispanoamérica y Europa y no desdeñar a ningún país del mundo. Hay otros países europeos que al margen de lo que diga Europa, hacen su propia política exterior y económica internacional.

Aznar, en este sentido, hizo su propia política exterior dejando de lado en ocasiones a Europa, ¿no?

Es que eso es muy importante. No me canso de repetir que en España tenemos que pensar cuáles son nuestros verdaderos intereses, más allá de los intereses de la UE y Estados Unidos. En todo, en economía, política y defensa, y eso seguimos sin entenderlo bien y seguimos arrastrándonos demasiado por condicionantes externos. Creo que deberíamos abrir un poco más la vista y saber cuál es el futuro que queremos para nuestro país y tener una política exterior propia.

Fuente: La Razón

FUENTE: http://elespiadigital.com/index.php/tribuna-libre/33592-2021-04-03-12-01-36


04 marzo 2021

Estrategia de China para desplazar a EE.UU. de su área de influencia marítima. La espadas por el dominio mundial están en todo lo alto

 


Raúl Zibechi

La disputa por el Mar del Sur de China se sigue intensificando, pero el Dragón va colocando sus fichas de forma gradual, implacable e incontenible, como lo muestran los recientes desarrollos de una estrategia largamente diseñada, que parece estar poniendo en práctica con notable coherencia.

Pocos dudan que la confrontación entre China y EEUU es prácticamente inevitable. Pero Pekín no quiere una guerra en su patio trasero, en los mares donde circula el grueso de su comercio y en particular el petróleo que tanto necesita. Por eso va colocando las fichas de Go en la retaguardia de su adversarios, aliados de EEUU como India, para cercarlos y aislarlos.

La primera parte de su estrategia consiste en seguir ahuyentado a la flota estadounidense de los mares estratégicos que rodean China. Por segunda vez en meses, dos grupos de portaaviones recorrieron parte del Mar del Sur, "días después de que un buque de guerra estadounidense navegara cerca de islas controladas por China en las aguas disputadas".

Las anteriores maniobras se habían producido en julio de 2020, con los portaaviones Ronald Reagan y Nimitz, mientras China denunciaba a Estados Unidos por dañar la paz y la estabilidad y declaraba que "continuará tomando las medidas necesarias para salvaguardar firmemente la soberanía y la seguridad nacionales".

Sin embargo, algo está cambiando en la región. El contralmirante Doug Verissimo, comandante del grupo de ataque dirigido por el portaaviones Theodore Roosevelt, comentó a los periodistas: "Estamos viendo una mayor cantidad de aviones, una mayor cantidad de barcos disponibles para el ejército chino y que se utilizan a diario".

El almirante destacó que es la tercera vez desde 2017 que se realizan operaciones con dos portaaviones, pero ahora "la cantidad de fuerzas chinas que vemos en todos los dominios ha aumentado significativamente".

Por un lado, el Gobierno de Pekín insiste que ese tipo de operaciones "tienen un significado más simbólico y político que militar, ya que Estados Unidos es plenamente consciente del poder de los misiles balísticos antibuque de China", como reveló el diario oficialista Global Times.

Como prueba de esa superioridad militar en el Mar del sur de China, el Ministerio de Defensa informó que el 4 de febrero el país había llevado a cabo con éxito una interceptación a mitad de camino de un misil balístico de alcance intermedio simulado, que según los funcionarios era puramente defensivo, según la publicación especializada MilitaryWatch Magazine.

Agregó que “la interceptación de misiles balísticos de alcance intermedio también tiene aplicaciones considerables para la guerra espacial y se puede utilizar para derribar satélites enemigos, un campo de creciente preocupación para los Estados Unidos".

Días antes, el 29 de enero, los astilleros chinos lanzaron el quinto transportador y el tercero de los buques de tamaño mediano clase 075, de 40.000 toneladas. Se trata del tercer portahelicópteros (dos se habían botado en septiembre de 2019 y abril de 2020), "lo que significa que los tres se botaron en un período de alrededor de 16 meses", destaca la publicación.

El lanzamiento de estos tres buques en tan poco tiempo, "llevó el tamaño total de la flota de portaaviones china a más de 240.000 toneladas", luego de la puesta en servicio del Liaoning y el Shandong.

Los portaaviones medianos clase 075, similares al francés Charles de Gaulle, el más grande de Europa, pueden acomodar entre 20 y 30 aviones con despegue y aterrizaje vertical como los helicópteros. Pero también pueden ser utilizados como barcos de asalto anfibio, "particularmente útiles para operaciones en los mares del sur y este de China en medio de múltiples disputas territoriales", destaca MilitaryWatch Magazine.

En los astilleros chinos se están construyendo además los dos primeros super-portaaviones del país, pero el primero puede ser botado este mismo año. Ambos desplegarán sistemas de lanzamiento de catapulta electromagnética similar a los barcos de la clase Gerald Ford de la Armada de los Estados Unidos.

Los nuevos portaaviones serán mucho menos costosos que los de EEUU, ya que no serán de propulsión nuclear, siendo menos adecuados para misiones de largo alcance pero idóneos para defender los mares en torno a China, en referencia a los cuatro portaaviones grandes y a las cinco naves de asalto anfibio finalizadas o en construcción.

La estrategia: desplazar a EEUU de Eurasia

El Dragón sigue avanzando en la segunda parte de su estrategia para desplazar a EEUU de Eurasia, extender su influencia hasta Medio Oriente y tener acceso privilegiado al mercado europeo.

Esto es lo que plantea el analista de Asia Times, David Goldman, que en esta ocasión firma con el seudónimo Spengler. En un artículo del 4 de febrero, titulado Una Pax Sínica toma forma en Oriente Medio, sostiene que el Dragón va ganando hegemonía en base a “una alianza emergente entre Pakistán y Turquía", países que tienen dependencia comercial y financiera de China.

Goldman defiende la hipótesis del dominio de China en Medio Oriente desde 2013. Siete años atrás sostuvo que una alianza entre Rusia y China sería el relevo de la decadente dominación de EEUU en la región.

Llama la atención sobre el hecho de que "mientras EEUU se centró en los acuerdos de paz entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Sudán, China maniobró entre los únicos tres estados musulmanes con una importante capacidad militar y potencial económico", en referencia a Turquía, Irán y Pakistán.

Agrega que la Ruta de la Seda será "la base económica para la hegemonía china desde el Océano Índico hasta el Mar Negro".

Lo que estaría tejiendo China es una triple alianza entre Turquía, Irán y Pakistán, al que denomina bloque sinocéntrico, que "dejará al aliado de Estados Unidos, India, aislado y debilitado", en una estrategia inspirada en los principios del juego Go de cercar las piezas contrarias.

Desde Pekín hasta Europa Central

De este modo, estaría surgiendo una Pax Sinica en el Medio Oriente y Asia Central sin que los planificadores estadounidenses puedan contrarrestarla. La forma de actuar de China, siguiendo los principios del Go, está dando sus frutos por ejemplo en su creciente alianza con los Países de Europa Central y Oriental (PECO).

El 9 de febrero mantuvieron una cumbre con Xi Jinping, en la que participaron jefes de Gobierno y altos representantes de Bosnia y Herzegovina, la República Checa, Montenegro, Polonia, Serbia, Albania, Croacia, Grecia, Hungría, Macedonia del Norte, Eslovaquia, Bulgaria, Eslovenia, Estonia, Letonia, Lituania y Rumania.

Luego de nueve años, esta alianza ha permitido que el volumen del comercio bilateral haya aumentado casi en un 85% y el turismo se multiplicara por casi cuatro. Estos días en los cuales la Unión Europea tiene dificultades para conseguir vacunas, China está ofreciendo millones de dosis de Sinopharm a Bosnia, Hungría y Serbia


FUENTE: http://www.geoestrategia.es/index.php/noticias/geoestrategia/33162-china-avanza-desde-el-mar-de-sur-hasta-medio-oriente-y-europa


22 febrero 2021

Análisis acerca de las facciones que luchan por el poder en Estados Unidos. ¿Es posible una futura guerra civil? La teoría de las dos fuerzas antagónicas pero que, al mismo tiempo, forman parte del mismo monstruo es avalada por Thierry Meysan

 

Costantino Ceoldo

La derrota de Donald Trump al tratar de obtener un segundo mandato presidencial ‎devuelve la política exterior de Estados Unidos a senderos ‎aparentemente ya conocidos. Donald Trump fue el primer presidente de ‎Estados Unidos que no inició una guerra, algo inédito en los últimos 30 años, ‎mientras que el nuevo inquilino de la Casa Blanca, Joe Biden, fue vicepresidente de un Barack Obama que recibió el premio Nobel de la Paz sin que nadie ‎sepa por qué. De hecho, ya con el Nobel de la Paz en el bolsillo, ese mismo Barack ‎Obama no vaciló en arrasar Libia bajo un diluvio de bombas, como tampoco vaciló en ‎sumir Siria en una guerra impuesta a través de mercenarios yihadistas, guerra que ya ha ‎durado 9 larguísimos años. El Nobel de la Paz Barack Obama también fomentó un ‎golpe de Estado nazi en Ucrania, que encontró –como respuesta defensiva– el regreso ‎de Crimea a la Federación Rusa y la secesión de las poblaciones de rusófonas del ‎Donbass. ‎

La evaluación global de la política exterior de la administración Trump muestra como elementos ‎particularmente negativos el ataque con misiles contra Siria –más superficial que otra cosa– y el ‎absurdo asesinato del importante general iraní Kassem Suleimani, cuya eliminación no ayudó a ‎que Trump lograra mantenerse en la Casa Blanca. La retirada de Estados Unidos del Tratado INF ‎y del «Tratado de Cielos Abiertos» nos retrotrae a las relaciones entre dos realidades geopolíticas que ‎parecían haber quedado atrás: los Estados Unidos de los años 1970 y la Unión ‎Soviética. En cambio, la retirada unilateral de Estados Unidos del JCPoA dejó a la República ‎Islámica de Irán con las manos libres para reorganizar su defensa nacional, aunque ello implique ‎la renuncia a ciertos acuerdos entre Teherán y las demás potencias occidentales. ‎

‎¿Qué fue la presidencia de Donald Trump? ¿El capricho de un multimillonario que imponía su ‎voluntad? ¿Quizás la última satisfacción de un magnate capaz de comprarse un juguete que ‎le agrada? ¿O hay algo más profundo tras la incuestionable orgía del dólar que caracteriza la ‎política estadounidense?‎

Thierry Meyssan, fundador de la Red Voltaire propone un original análisis del conflicto político ‎interno estadounidense, diferente de lo que divulgan los grandes medios de difusión. ‎

Según Meyssan, el enfrentamiento entre las diferentes “almas” del Estado Profundo ‎estadounidense es histórico, irreparable y llevará al derrumbe de la entidad que hoy conocemos ‎como los «Estados Unidos de América». ‎

Pravda¿Podría usted explicar a nuestros lectores a qué se refiere cuando habla de ‎‎“jacksonianos” y de “neopuritanos sin Dios”? ‎

Thierry Meyssan: Los “jacksonianos” son los herederos de un presidente estadounidense ‎anterior a la Guerra de Secesión, Andrew Jackson. Los jacksonianos se caracterizan por su ‎resuelta defensa de las libertades y por su animosidad hacia los banqueros. Esta escuela política ‎no estaba representada en Washington desde la Segunda Guerra Mundial. ‎

Los “puritanos sin Dios” son aquellos que se presentan como herederos de los peregrinos ‎fundadores celebrados durante la festividad estadounidense conocida como «Thanksgiving» (el ‎‎«Día de Acción de Gracias»). Son calvinistas secularizados y han inventado la cultura «woke». ‎Según ellos, para tener acceso a la felicidad, el hombre tiene primero que expiar las faltas de ‎sus padres. ‎

Estos dos grupos libran una batalla a muerte que tiene sus orígenes en la historia británica. ‎

Pravda¿Quién pertenece a cada una de esas dos facciones y qué nivel de penetración tienen ‎estas en los círculos del poder en Washington? ‎

Thierry Meyssan: Los jacksonianos son un movimiento popular, poco representado ‎en Washington. La elección de uno de ellos, Donald Trump, fue un shock para toda la clase ‎política, tanto para el Partido Republicano como para el Partido Demócrata. ‎

Es erróneo interpretar los acontecimientos registrados en Estados Unidos desde la crisis ‎financiera de 2008 en función de etiquetas políticas. Se trata ante todo de una revuelta popular ‎contra los planes destinados a salvar los bancos en detrimento de la gente común, planes ‎concebidos e implementados por los presidentes George Bush hijo (republicano) y Barack Obama ‎‎(demócrata). ‎

Pravda¿Hay otras facciones de la sociedad estadounidense que no estén, al menos por el ‎momento, completamente marginalizadas en la lucha por el poder? ‎

Thierry Meyssan: La sociedad se ha radicalizado. La gente se ha visto obligada a escoger ‎su bando. De un lado están la clase política, los banqueros y los multimillonarios globales. Del ‎otro están el llamado Tea Party (republicano) y el senador Bernie Sanders, quien aspiró a la ‎nominación como candidato del Partido Demócrata a la presidencia. Por el momento, no hay ‎más espacio para otras ideas. ‎

PravdaLa facción representada por el binomio Biden-Harris es entonces el gran vencedor del ‎conflicto político estadounidense y tiene por consiguiente las manos libres para manejar el ‎Estado? ‎

Thierry Meyssan: Yo no creo que el binomio Biden-Harris haya ganado absolutamente nada. ‎El conteo de los sufragios de la elección presidencial se hizo en muchos ‎lugares a puertas cerradas, como en una dictadura. Haber logrado ocupar la Casa Blanca es ciertamente una ‎victoria, pero es un triunfo “envenenado”. Una tercera parte de los estadounidenses considera ‎que se trata de un poder ilegítimo. La población está perdiendo el respeto que sentía por las ‎autoridades. Este gobierno no logrará hacer gran cosa en el plano interno pero puede actuar en ‎lo exterior. Estados Unidos se divide cada día más y se dirige hacia una guerra civil. ‎

PravdaEstas ideas son muy originales. ¿Hay otros investigadores que las comparten, quizás ‎incluso a nivel gubernamental? ‎

Thierry Meyssan: El consejero electoral del presidente Nixon, Kevin Philips, hacía un análisis ‎muy preciso de esa división. El propio Nixon estaba convencido que esa división era el mayor ‎peligro para Estados Unidos.‎

Como historiador, Kevin Philips había estudiado la oposición que los puritanos habían despertado ‎a todo lo largo de la historia. Philips mostró que la revolución de Oliver Cromwell –‎en Inglaterra–, la guerra de independencia de Estados Unidos y la Guerra Civil (Guerra de ‎Secesión) en Estados Unidos eran la continuación del mismo conflicto. ‎

Por otra parte, en el momento de la disolución de la Unión Soviética, el profesor Panarin –a quien ‎conocí en Moscú– predecía que Estados Unidos no tardaría en desintegrarse también. Él preveía ‎que Estados Unidos iba a dividirse en varios países separados, según criterios étnicos. Los acontecimientos del 11 ‎de septiembre [de 2001] modificaron el contexto y permitieron a Washington volver a ‎convertirse en amo del mundo. ‎

Durante todos estos años, los estadounidenses se han desplazado dentro de su propio país y han ‎ido reagrupándose en comunidades culturales. El paso de la visión del profesor Panarin a la ‎situación actual no deja espacio a una zona para la población negra. Esta población se reparte ‎entre zonas culturales diferentes asociadas a la identidad de los antiguos amos de los antepasados ‎de los estadounidenses negros, la identidad a través de la cual los antepasados esclavos entraron ‎en contacto con las culturas que encontraron del otro lado del Atlántico. ‎

Pravda¿Piensa usted que las hostilidades contra Siria puedan reiniciarse abiertamente en ‎poco tiempo? ‎

Thierry Meyssan: No lo sé. Lo que sí es seguro es que Irán efectuará un viraje de 180 grados. ‎El presidente Rohani quiere restaurar el imperio safávida, una entidad basada en el islam chiita. ‎Por su parte, los Guardianes de la Revolución quieren continuar la obra del ayatola Khomeini y ‎liberar el Medio Oriente del imperialismo anglosajón. ‎

Rohani fue el primer contacto de los israelíes y los estadounidenses en la operación Irán-Contras, ‎hace más de 30 años. La llegada de Rohani al poder fue resultado de negociaciones entre ‎el Guía, el ayatola Khamenei, y la administración Obama. Los 3 negociadores estadounidenses de ‎aquella época ocupan hoy importantes posiciones en la administración Biden –como director de ‎la CIA, consejero del presidente para la seguridad nacional y secretaria de Estado adjunta. Juntos ‎van a tratar de convertir el Irán moderno en lo que fue Irán en tiempos del shah, o sea el ‎gendarme de la región. Por consiguiente, el Irán que hoy es aliado de Siria puede convertirse en ‎su enemigo. ‎

Pravda¿Cuál será, en su opinión, la posición más probable de Rusia sobre el tema sirio? ‎

Thierry Meyssan: La burguesía siria muestra una ridícula arrogancia al creerse indispensable. ‎Pero Rusia no necesita a Siria. Rusia salvó la República Árabe Siria como continuación de la ‎política de Catalina la Grande, sólo porque el cristianismo nació en Damasco. ‎

Siendo eso lo esencial, Rusia va a rentabilizar su inversión. Se apoyará en el presidente Assad ‎para reorganizar el país. El hecho es que Bachar al-Assad y Vladimir Putin se estiman mutuamente. ‎

Pravda¿Y cuál será la posición de la Turquía de Erdogan? El activismo político-militar del ‎presidente turco es particularmente evidente en el Medio Oriente ampliado.

Thierry Meyssan: Turquía es un país que sigue sin hallar su identidad propia, desde su ‎creación al final de la Primera Guerra Mundial. A veces quiere restaurar el imperio otomano, ‎otras veces aspira a integrarse a la Unión Europea y por momentos se vuelve hacia los países ‎turcoparlantes de Asia central. El propio presidente Erdogan ya ha asumido una tras otra esas ‎‎3 posiciones y hasta 2 posiciones nuevas: ser el punto medio entre Estados Unidos y Rusia o ‎convertirse en el nuevo califa de los musulmanes sunnitas. Hoy está pagando el precio por esos ‎constantes cambios de postura.‎

Rusia pospone el momento de la ruptura pero sabe muy bien que Turquía es para ella un enemigo ‎histórico. ‎

PravdaComo última interrogante, ¿puedo preguntarle cuál es la situación sanitaria en Siria? ‎‎¿Cuál es la situación allí en relación con la pandemia de Covid-19? ¿Qué decisiones ha tomado ‎el gobierno para contenerla? ¿Cómo está el ánimo de la población? ‎

Thierry Meyssan: Damasco y Alepo son las dos ciudades más antiguas del mundo. La Siria ‎histórica es una región cultural hoy dividida en varios países: Líbano, Israel, Jordania, Chipre y una ‎parte de Turquía. Al cabo de una década de guerra, la República Árabe Siria está en gran parte ‎destruida. Sus habitantes, aunque recuerdan los sufrimientos de sus antepasados, están ‎agotados. ‎

Ante las pruebas que han vivido en los últimos años, el Covid-19 no es gran cosa. Luego de ‎algunas semanas de histeria colectiva, como en Europa, los sirios volvieron al sentido común. ‎Aceptan que esta enfermedad puede ser mortal, pero mata mucho menos que la guerra. ‎

FUENTE: http://www.geoestrategia.es/index.php/noticias/politica/32931-2021-02-05-23-05-17